La necesidad de nuestra industria de avanzar hacia una economía circular

La necesidad de nuestra industria de avanzar hacia una economía circular

Hace casi cinco años, el Acuerdo de París marcó una meta muy clara: mantener el calentamiento global por debajo de los 2º C para frenar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Por otra parte, el año pasado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó el Pacto Verde de la Unión Europea (UE), también conocido como Green Deal. Esta hoja de ruta tiene como objetivo transformar la UE en una sociedad equitativa y próspera, con una economía circular moderna, eficiente en el uso de los recursos y competitiva, en la que no habrá emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 y el crecimiento económico estará disociado del uso de los recursos.

La economía circular como norma, no como opción

Ambas iniciativas tienen objetivos muy concretos y ambiciosos que requieren del compromiso de los países involucrados. Pero esto solo será posible si se aceleran e intensifican las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono. Y la solución para cumplir con estos compromisos pasa por implementar modelos de economía circular. Porque no se trata solo de reciclar, sino de adoptar una gestión completa de la cadena de suministro que incluya la gestión circular de los recursos en general (agua, residuos y energía). Una solución que puede lograrse a través de la colaboración de los distintos actores involucrados como productores, consumidores y empresas que, como Veolia, pueden diseñar soluciones sobre toda la cadena de valor. Y es que, gracias a nuestra experiencia, podemos ayudar a hacer frente a estos desafíos mediante soluciones que integren todos los recursos.

Podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que la urgencia climática necesita este enfoque circular. En el caso concreto de Veolia, estamos comprometidos con construir un futuro en el que la forma en la que producimos y consumimos sea circular. Para nosotros, los recursos que se encuentran al final de su vida útil deben transformarse en nuevas materias primas para ser reincorporados en los ciclos de producción. Y es que, en la gran mayoría de ocasiones, al deshacernos de los productos y materiales usados sin pensarlo dos veces, no solo perdemos opciones de crear nuevos productos o energía renovable que reduzca las emisiones de carbono, sino también la oportunidad de impulsar una economía verde y respetuosa con el medio ambiente y de reducir nuestra huella de carbono.

Como compañía, predicamos con el ejemplo. Apoyamos modelos de circuito cerrado que reutilizan y devuelven los materiales a su estado original. Diseñamos productos que duran más tiempo e integran la sostenibilidad en nuestras vidas. Todo lo que compramos, utilizamos o consumimos se recicla o transforma en energía. Todas estas acciones que realizamos en nuestro día a día son las que queremos trasladar a clientes y empresas colaboradoras, para que ellos sean también partícipes de esta visión circular.

El futuro es circular

El mundo debe orientarse hacia un uso más eficiente de la energía para poder seguir disfrutando y haciendo uso de nuestro entorno sin degradarlo. Nuevas ideas y modelos de desarrollo son ahora más necesarios que nunca. Frente a las tensiones crecientes que afectan a los recursos, nuestra responsabilidad colectiva es economizarlos y protegerlos. Consumir menos recursos, utilizarlos mejor y deteriorarlos en menor medida, implica que su disponibilidad para el futuro es mayor. En este sentido, la economía circular es una solución eficaz para preservar y renovar los recursos hídricos, energéticos y materiales a nivel local.

La economía circular es, además, un modelo de desarrollo y motor del crecimiento, ya que permite establecer una vía hacia la creación de empleo a nivel local. La transición hacia un modelo de economía circular va a requerir de mano de obra cualificada con habilidades concretas. Pero fomentar modelos de crecimiento basados en la economía circular es una labor que nos incumbe a todos, tanto a organismos públicos como privados, y son muchas las compañías, industrias y organismos públicos que están apostando por hacer esa transformación para seguir creciendo de forma sostenible. Este cambio es posible, en gran parte, gracias a la tecnología y a la innovación.

Soluciones para la industria

En Veolia, la economía circular representa hoy alrededor del 25% de nuestro volumen de negocio y continuamos desarrollando formas innovadoras de acceder, preservar y reponer recursos valiosos. Hemos diseñado plantas industriales de bajas emisiones en carbono, garantizando una operación optimizada e integrada de los servicios energéticos, de agua y de residuos. Ejemplo de ello es Leche Gaza, que buscaba implementar las mejores y más modernas prácticas sostenibles para su nueva fábrica en Coreses (Zamora). Gracias a nuestra visión global de la gestión medioambiental y nuestra experiencia, logramos garantizar el ahorro energético y el rendimiento de las instalaciones.

Pero no solo eso, también hemos ayudado a nuestros clientes a modernizar y descarbonizar sus procesos productivos para mejorar su competitividad, tal y como hicimos con Juncà Gelatines. La compañía buscaba reforzar su posición en el mercado y enfrentarse a desafíos como el incremento de la producción de gelatina y la productividad, la mejora de la calidad del producto y la reducción de los costes energéticos, pero sobre todo minimizar el impacto ambiental derivado de sus actividades. Para ayudarles en sus objetivos, realizamos una auditoría que garantizaba ahorros económicos en los costes energéticos e hídricos. Instalamos y gestionamos una planta de cogeneración con producción simultánea de calor y vapor, agua caliente y electricidad y, además, mejoramos los sistemas de producción de agua, reduciendo la huella hídrica en 15.000 m3 anuales.

Son estas iniciativas las que demuestran que otra forma de gestionar los recursos es posible, favoreciendo no solo el desarrollo de nuestra industria, sino también el bienestar de la sociedad y consiguiendo un equilibrio entre sostenibilidad y progreso. Por todo ello, debemos poner el foco en ayudar a las empresas a reducir su huella de carbono, a convertir más materiales en recursos verdes y a maximizar el potencial real de la circularidad.

Por Eduardo Ferrer, Director de mercado industrial de Veolia España