La tecnología de los seguidores solares Monoline de PVH, a la vanguardia en protección contra el viento

La multinacional española PVH (PVHardware), fabricante de estructuras y seguidores solares para plantas fotovoltaicas, ha centrado sus esfuerzos durante los últimos años en desarrollar su tecnología para adaptarla a condiciones climáticas extremas. Tras sus últimos proyectos en Jordania, Egipto o Emiratos Árabes, la empresa se ha especializado en proyectos en el desierto, donde los fuertes vientos pueden suponer una adversidad. Por ello, era importante reducir todo lo posible el tiempo empleado por los seguidores solares para llevar los paneles a una posición de defensa, algo que resulta fundamental para protegerlos de este tipo de climas y evitar posibles daños.

El tiempo a defensa es un factor determinante para que no se produzcan daños en las estructuras y evitar el efecto de inestabilidad aeroelástica conocido como fluttering. Esta importancia aumenta en los proyectos en zonas desérticas, donde la velocidad del viento cambia bruscamente en pocos minutos. Además, en los dos últimos años el departamento de I+D de PVH se ha centrado en las pruebas que desarrolla en túnel de viento, que sirven para reforzar aún más la protección contra factores climáticos. Mientras que el tiempo habitual para alcanzar la posición de defensa en los seguidores de otros proveedores puede llegar hasta los veinte minutos, Monoline es capaz de lograrlo en cincuenta segundos.

El valor de un ingenioso sistema de alarma

Uno de los principales factores para lograr este avance es el sistema de alarma que ha diseñado la compañía, el cual incluye cuatro niveles pre-configurados en función de la velocidad del viento. Gracias a este ingenioso sistema, el seguidor está siempre lo más cerca posible de la posición de defensa, y tiene la capacidad de reducir los cinco minutos estándar de Monoline hasta los cincuenta segundos. El otro elemento clave es el propio motor que utiliza este seguidor solar, que destaca por su potencia y calidad superiores y permite un rendimiento de alto nivel con el mínimo número de actuadores.

La tecnología Monoline se puso en marcha por primera vez en 2015 en El Salvador, y hoy está presente en trece plantas fotovoltaicas de Centroamérica, Estados Unidos, México y Australia. Además, en Egipto ya se ha probado con éxito en el proyecto fotovoltaico de Benban, donde PVH está instalando 800 MW con las distintas versiones de Monoline.

PVH es un proveedor español de innovadores servicios de seguimiento solar para proyectos fotovoltaicos en todo el mundo, incluyendo seguidores, estructuras fijas y sistema SCADA. La compañía fabrica sus componentes en Cheste (Valencia), y produce una capacidad anual de 3,5 GW en grandes proyectos de los cinco continentes.