La UE será neutral en carbono en 2050

El 28 de noviembre, la Comisión Europea adoptó una visión estratégica a largo plazo para una economía próspera, moderna, competitiva y neutra en carbono para el año 2050: Un Planeta Limpio Para Todos. La estrategia muestra cómo Europa puede liderar el camino hacia la neutralidad en carbono invirtiendo en soluciones tecnológicas realistas, capacitando a los ciudadanos y alineando la acción en áreas clave como la política industrial, las finanzas o la investigación, al tiempo que garantiza la justicia social para una transición justa.

Tras la invitación del Consejo Europeo en marzo de 2018, la visión de la Comisión para un futuro neutral en carbono cubre casi todas las políticas de la UE y está en línea con el objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura muy por debajo de 2 °C, y proseguir los esfuerzos para mantenerlo en 1,5 °C. Para la UE liderar el mundo hacia la neutralidad en carbono significa lograrlo en 2050.

El propósito de esta estrategia a largo plazo no es establecer objetivos, sino crear una visión y un sentido de dirección, planificar e inspirar, así como permitir que las partes interesadas, investigadores, empresarios y ciudadanos desarrollen industrias, negocios nuevos e innovadores. y puestos de trabajo asociados. Según el último Eurobarómetro especial (noviembre de 2018), el 93% de los europeos cree que el cambio climático está causado por la actividad humana y el 85% está de acuerdo en que luchar contra el cambio climático y utilizar la energía de manera más eficiente puede crear crecimiento económico y empleos en Europa. Con la visión presentada por la Comisión, la UE puede informar a otros sobre cómo conseguir colectivamente un planeta limpio y demostrar que la transformación de la economía europea es posible y beneficiosa.

La estrategia a largo plazo examina la cartera de opciones disponibles para los Estados miembros, las empresas y los ciudadanos, y cómo éstas pueden contribuir a la modernización de la economía europea y mejorar la calidad de vida de los europeos. Busca garantizar que esta transición sea socialmente justa y aumente la competitividad de la economía y la industria de la UE en los mercados globales, asegurando empleos de alta calidad y un crecimiento sostenible en Europa, al tiempo que ayuda a abordar otros desafíos ambientales, como la calidad del aire o la pérdida de biodiversidad.

El camino hacia una economía neutral en carbono requeriría una acción conjunta en siete áreas estratégicas: eficiencia energética; despliegue de renovables; movilidad limpia, segura y conectada; industria competitiva y economía circular; infraestructura e interconexiones; bioeconomía y sumideros naturales de carbono y captura y almacenamiento de carbono para abordar las emisiones remanentes. La búsqueda de todas estas prioridades estratégicas contribuiría a hacer de esta visión una realidad.

El vicepresidente responsable de la Unión de la Energía, Maroš Šefčovič, dijo: “En los últimos años, hemos demostrado cómo reducir las emisiones, al tiempo que creamos prosperidad, empleos locales de alta calidad y mejoramos la calidad de vida de las personas. Europa inevitablemente continuará transformándose. Nuestra estrategia muestra ahora que para 2050, es realista hacer que Europa sea neutral y próspera para el clima, sin dejar atrás a ningún europeo ni a ninguna región“.

El Comisario de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, dijo: “La UE ya ha comenzado la modernización y transformación hacia una economía neutral en carbono. Y estamos intensificando nuestros esfuerzos al proponer una estrategia para que Europa se convierta en la primera gran economía mundial neutral en carbono para 2050. Es necesario cumplir con los objetivos de temperatura a largo plazo del Acuerdo de París. Es posible con las tecnologías actuales y las que se están desplegando. A Europa le interesa dejar de gastar en importaciones de combustibles fósiles e invertir en mejoras significativas en la vida cotidiana de todos los europeos. Ningún europeo, ninguna región debe quedarse atrás. La UE apoyará a los más afectados por esta transición para que todos estén listos para adaptarse a los nuevos requisitos de una economía neutral en carbono“.

La Comisaria de Transportes, Violeta Bulc, dijo: “Todos los modos de transporte deberían contribuir a la descarbonización del sistema de movilidad europeo. El objetivo es alcanzar las emisiones netas cero para 2050. Esto requiere un enfoque del sistema hacia vehículos de emisiones bajas y nulas, un fuerte aumento en la capacidad de la red ferroviaria y una organización mucho más eficiente del sistema de transporte, basada en la digitalización; incentivos por cambios de comportamiento; combustibles alternativos e infraestructura inteligente; y compromisos globales. Todo esto impulsado por la innovación y las inversiones“.