Las aerolíneas respaldan un plan contra la contaminación de 24.000 M$ y la UE podría ratificar pronto el acuerdo climático

La industria de la aviación está apoyando una propuesta de un único estándar mundial para compensar las emisiones de los vuelos internacionales, que actualmente representan alrededor del 2% de los gases de efecto invernadero y se pronostica que se tripliquen para 2050. La medida propuesta podría terminar costando a las empresas 24.000 M$ al año, pero no ha disuadido a los grupos comerciales que representados en Boeing and United Continental Holdings de alentar a las naciones a unirse al acuerdo. Las aerolíneas preferirían adherirse a una norma única, a través de la cual compensar cualquier aumento de las emisiones a partir de 2020, mediante la compra de créditos que apoyen la energía renovable o la preservación de los bosques, en lugar de seguir un mosaico de programas locales.

Hasta el momento el acuerdo cuenta con el respaldo de al menos 60 países, a pesar de que las discrepancias entre las grandes compañías y las líneas más pequeñas de los países en desarrollo aún no se han resuelto. Se espera que el acuerdo finalice durante las conversaciones organizadas por la Organización de Aviación Civil Internacional de Naciones Unidas en Montreal. Si la fase inicial voluntaria entrase en vigor, cubriendo el 80-90% de las emisiones, sería el primer pacto contra el cambio climático global dirigido a una única industria.

Durante la próxima reunión de Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea, 30 de septiembre próximo en Bruselas, podría considerarse la ratificación del acuerdo de París. Maros Sefcovic, jefe de energía de la UE, se encuentra entre aquellos que esperan una aprobación acelerada del acuerdo climático global por el bloque, lo que a su vez permitirá que el acuerdo entre en vigor en su totalidad, ya que lo habrían ratificado un conjunto de países que representan al menos el 55% de las emisiones globales. Sin embargo, ciertos intereses nacionales como los de Polonia, cuya producción de electricidad depende del carbón en alrededor del 90%, tendrán que ser abordados si prospera el acuerdo a nivel de la Unión.

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, abogó por la inversión ambientalmente responsable la semana pasada durante un discurso en Berlín. “La inversión verde representa una gran oportunidad tanto para los inversores a largo plazo como para los responsables de las políticas macroeconómicas en busca de poner en marcha el crecimiento“, dijo Carney, quién hizo referencia a que la Agencia Internacional de Energía estima que podrían ser necesarios hasta 45.000 M€ (50.000 M$) de inversión en redes eléctricas y eficiencia energética, para mantener el calentamiento global por debajo de 2 ºC.

En otras noticias, la llegada al mercado de la unidad de negocio de energía verde de RWE, Innogy, está llamada a ser la mayor oferta pública inicial en Europa desde 2011, según datos de Bloomberg. La decisión del mayor productor de energía alemán de valorar las acciones Innogy entre 32 y 36 €, podría significar que la nueva compañía orientada a las energías renovables, la comercialización al por menor y la red eléctrica, se valore en tanto como 20.000 M€ (22.500 M$) cuando salga a los mercados públicos el 7 de octubre y hay demanda para todas las acciones Innogy. RWE está escindiendo sus unidades de red, de comercialización al por menor y de energías renovables en un negocio independiente con el fin de mantener la rentabilidad de cara a la transición de Alemania de el uso de carbón, nuclear y gas natural hacia la generación eólica y solar.

Senegal adquirió el compromiso de incrementar en un 24% su capacidad de generación de energía la semana pasada, cuando Overseas Private Investment Corporation anunció un préstamo de 250 M$ para financiar el parque eólico de 158 MW Taiba N’Diaye. La institución financiera de desarrollo del gobierno de Estados Unidos se ha asociado con Lekela Power para construir el proyecto en el hambriento de energía país del oeste africano.

Mientras tanto, la industria eólica de Irán está despegando tras un acuerdo entre el MECI Group de Suiza y el gobierno de la nación para construir un parque eólico de 270 MW. MECI ha firmado un acuerdo de compra de energía a 5 años con el Ministerio de Energía del país para el proyecto eólico de 750 M€ (839 M$).

Este artículo es un extracto del Week in Review de BNEF publicado el 27 de septiembre