Las compañías energéticas comienzan a recurrir a las renovables para impulsar las operaciones de petróleo y gas

Las compañías de petróleo y gas están comenzando a utilizar fuentes neutras en carbono, como las energías renovables, para reducir las emisiones de carbono asociadas con sus operaciones, de acuerdo con una nueva base de datos y análisis de IHS Markit de este tipo de proyectos de energía renovable. Los esfuerzos en eficiencia energética y la reducción de la quema en antorchas no pueden por sí solas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que algunas empresas están recurriendo a fuentes neutras en carbono para alimentar sus operaciones a lo largo de toda la cadena valor.

Si bien los números son pequeños, han estado creciendo rápidamente en los últimos dos años. Desde principios de la década se han realizado menos de 15 de estos proyectos de energía renovable. IHS Markit ahora cuenta más de 45 proyectos anunciados en su base de datos Oil and Gas Field-based Renewable Energy, con 13 anuncios realizados en 2018 y 15 en 2019.

Se espera que los proyectos anunciados en 2018 y 2019 eviten la emisión de más de 3 millones de toneladas (Mt) anuales de CO2. Por el contrario, los proyectos de solo un año antes evitaron hasta 0,3 Mt. Se están implementando proyectos tanto en nuevos desarrollos como en activos existentes, con la energía solar como la tecnología renovable más destacada, seguida de la energía hidroeléctrica y la eólica. Estos despliegues son parte de estrategias más amplias de gestión de emisiones de gases de efecto invernadero de las empresas que IHS Markit rastrea y analiza.

Varios factores más allá de la reducción de emisiones también están impulsando el creciente interés por las energías renovables en las operaciones de petróleo y gas. La presión de las partes interesadas para reducir las emisiones es un factor. También influye la disminución abrupta de los costes de las energías renovables y la creciente familiaridad y experiencia de la industria con estas tecnologías. Y hay mejoras tangibles en el rendimiento operativo asociadas a su uso.

Las instalaciones renovables están demostrando fiabilidad. Y la electrificación, (usar energía renovable directamente de la red, como en las plataformas marinas en Noruega), elimina por completo la mayoría de los equipos de generación de energía, lo que permite sea necesario menos personal para operarlo y tamaños de instalaciones más pequeños. Los beneficios adicionales incluyen gastos de mantenimiento reducidos y la eliminación de entregas de combustible al sitio.

Si bien IHS Markit espera que el número de este tipo de proyectos de energía renovable continúe acelerándose en los próximos años, se deben superar varios desafíos antes de la adopción generalizada. El coste relativo a las fuentes de generación de energía tradicionales, el desarrollo de cadenas de suministro en regiones remotas y el almacenamiento de energía para fuentes renovables intermitentes son factores importantes que actualmente limitan el crecimiento.

Norteamérica y Europa, donde los despliegues de energías renovables han sido más prolíficos hasta la fecha, siguen creciendo. Y otras regiones propicias como Oriente Medio, Latinoamérica y Asia también están preparadas para una mayor adopción a medida que abordan problemas técnicos y comerciales. El potencial de crecimiento es significativo.

Asimismo, los tipos de compañías de petróleo y gas que utilizan energías renovables en sus operaciones se están ampliando. Las compañías petroleras internacionales han sido líderes en esta área. Pero el uso se ha expandido a compañías petroleras nacionales, firmas independientes de exploración y producción e incluso firmas de servicios petroleros en los últimos años.