Las emisiones de CO2 de origen energético de España se redujeron en un 7,2% en 2019, gracias a la mayor aportación eólica al mix de generación

De acuerdo con las estimaciones de Eurostat en 2019, un año antes de que la Unión Europea (UE) introdujera ampliamente las medidas de contención de COVID-19, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de la combustión de combustibles fósiles (principalmente petróleo y productos derivados del petróleo, carbón, turba y gas natural) disminuyeron significativamente en un 4,3% en comparación con el año anterior en la UE. España las redujo en un 7,2%, siendo una de los factores la mayor aportación eólica en la segunda mitad del año.

España es uno de los países que más redujo sus emisiones de CO2 de origen energético en 2019, siendo de las grandes economías europeas la que más las redujo, con un 7,2%, frente al 4,2% de Alemania, o el 2% de Francia e Italia.

Una importante causa detrás de la reducción de las emisiones de CO2 españolas respecto a 2018 fue la mayor aportación eólica al mix de generación, +9,4%, gracias a los nuevos parques eólicos puestos en marcha principalmente en la segunda mitad del año. Esta mayor aportación eólica en la segunda mitad del año también contribuyó a una reducción de los precios de la electricidad de los consumidores domésticos (-3,4%). Como se puede ver en el gráfico, según Eurostat fue uno de los pocos países donde estos precios disminuyeron en ese periodo.