Las furgonetas eléctricas son un 25% más baratas por kilómetro que las diésel

Las furgonetas eléctricas son un 25% más baratas por kilómetro que las diésel

Las furgonetas eléctricas son, mayoritariamente, más baratas que los vehículos diésel, según un nuevo análisis sobre el coste total de propiedad (1) de estos vehículos publicado por Transport & Environment (T&E) y ECODES en España. Por eso, no es de extrañar que una encuesta realizada recientemente a los compradores de furgonetas, concluya que la mayoría quiere optar por los vehículos eléctricos.

Según este estudio, que, además de la de España, analiza la situación de Francia, Alemania, Italia, Polonia y Reino Unido (que en conjunto suman el 76% de las furgonetas nuevas vendidas en Europa), la furgoneta eléctrica media es ya un 25% más barata por kilómetro que la diésel.

La encuesta, realizada por Dataforce por encargo de T&E a 745 flotas de toda Europa para conocer el comportamiento de los compradores, muestra que el mercado europeo de furgonetas está preparado para apostar por el vehículo eléctrico. Más de un tercio (36%) de los encuestados ya tienen al menos una furgoneta eléctrica, mientras que casi otro tercio (32%) tiene previsto comprar una este año. Otro 16% se plantea adquirir un vehículo de este tipo en los próximos cinco años.

«Una furgoneta eléctrica es más rentable que una diésel, teniendo en cuenta el coste total de propiedad, y los compradores de furgonetas lo saben. Pero actualmente el suministro de furgonetas eléctricas no es ni mucho menos suficiente. Los legisladores de la UE pueden cambiar esta situación de un plumazo aumentando los objetivos de reducción de emisiones de CO2 para los próximos años, lo que obligaría a los fabricantes de furgonetas a vender más vehículos de cero emisiones», declaró Carlos Bravo, portavoz de T&E en España.

A pesar de sus ventajas de coste y del gran interés de los clientes, no hay suficiente oferta de furgonetas eléctricas para satisfacer la creciente demanda. Las ventas de furgonetas eléctricas están aumentando muy lentamente: solo el 3% de las ventas de furgonetas nuevas fueron eléctricas en 2021, lo que supone un ligero aumento con respecto al 2% de 2019. Muy por detrás de los coches eléctricos de batería, que ya suponen un 9%.

Ante esta realidad, T&E y ECODES denuncian que la nueva propuesta regulatoria de la Comisión Europea para la reducción de emisiones de CO2 no modifica los insuficientes objetivos previstos en el anterior reglamento para la década de 2020, lo que implica que no se exige a los fabricantes que aumenten las ventas de furgonetas eléctricas por encima de una cuota del 10% antes del final de la década.

Mejorar los objetivos propuestos por la Comisión en materia de emisiones de CO2 para esta década supondría la entrada de un millón de nuevas furgonetas eléctricas a las carreteras europeas en un plazo de cinco años (2), según los cálculos de T&E. Ello permitiría ahorrar 5,6 millones de toneladas de emisiones de CO2 en 2027, el equivalente a la contaminación anual total de las furgonetas españolas.

A su vez, unas normas más estrictas también reducirían el consumo anual de petróleo de las furgonetas europeas en un 7% en 2027, un paso importante para acabar con la dependencia de las importaciones rusas. Además, unos objetivos más ambiciosos ahorrarían a las empresas europeas 13.100 millones de euros en el periodo 2025-2030 gracias a los menores costes de funcionamiento de las furgonetas eléctricas.

Cristian Quílez, responsable de proyectos de ECODES, señaló que: «Las furgonetas eléctricas ayudarán a reducir nuestra dependencia del petróleo y ahorrarán a las empresas europeas miles de millones de euros ya en esta década. Pero el goteo de furgonetas eléctricas en el mercado tiene que terminarse cuanto antes. Los Estados miembros y los eurodiputados pueden abrir el grifo y poner en el mercado muchas más furgonetas eléctricas si aumentan los objetivos de reducción de emisiones de CO2 de la UE para esta década».

T&E y ECODES piden a los legisladores de la UE que endurezcan los objetivos de reducción de CO2 propuestos para las furgonetas, de modo que se exija una reducción del 25% de las emisiones medias de CO2 de las furgonetas en 2025, un nuevo objetivo intermedio del -45% en 2027 y del -80% en 2030. El plan de la Comisión Europea para que todas las furgonetas nuevas sean de cero emisiones en 2035 es fundamental. El Parlamento Europeo y los ministros de Medio Ambiente decidirán sus posiciones en los próximos meses y está previsto que acuerden los objetivos finales este verano.


  • (1) Los elementos que se tienen en cuenta en el cálculo del coste total de propiedad (TCO, en inglés) son el precio del vehículo, los costes relacionados con el consumo de energía (ya sea gasóleo o electricidad), la depreciación, el mantenimiento y el seguro, y el impuesto de propiedad.)
  • (2) Los cálculos sobre el recorte de las emisiones de CO2, la reducción del consumo de petróleo, la venta de furgonetas eléctricas adicionales y el ahorro de costes se basan en la comparación de la propuesta de T&E de endurecer las normas de CO2 para furgonetas con lo que ha planteado la Comisión Europea. T&E pide una reducción del 25% de las emisiones medias de CO2 de las furgonetas en 2025, del 45% en 2027 y del 80% en 2030. La Comisión propone que no se modifique el objetivo existente para 2025 (-15%), que no se establezca un nuevo objetivo para 2027 y que se reduzca sólo un 50% en 2030.