Movilidad eléctrica para empresas comerciales

La adopción de infraestructura de recarga inteligente en empresas comerciales es un proceso lento y continuo en el tiempo. Aunque el tema de la electrificación de la movilidad está presente desde hace algunos años, hay algunas ideas que serían muy prácticas y eficientes para el sector comercial y que aún no se han estudiado con detenimiento. Por ello, Fronius expone la necesidad de considerar el principio de la movilidad en el ámbito del sector privado también.

¿Qué viene primero: un sistema fotovoltaico, una estación de recarga o un vehículo eléctrico?

La situación que observamos en el 98% de las empresas comerciales es que comienzan invirtiendo en un gran sistema fotovoltaico, y posteriormente, debido al aumento del número de coches eléctricos en su flota, pasan a invertir en estaciones de carga eléctrica.

El problema con el que se suelen encontrar una vez dado este paso, es que los empleados llegan al trabajo por la mañana y ponen a cargar sus vehículos eléctricos casi al mismo tiempo. Este importante incremento del consumo de energía en un período breve de tiempo puede conllevar picos de carga que causen cortes por seguridad en la infraestructura local, además de costes adicionales por el uso de la red eléctrica. Por otro lado, es habitual que se preste poca atención al aumento futuro del número de vehículos eléctricos y los consecuentes gastos adicionales para la mejora de la instalación.

Por lo tanto, los gastos potenciales de la empresa provienen de: en primer lugar, los posibles fallos de infraestructura, en segundo lugar, el aumento de los costes de electricidad debido a los picos de carga y por último, los costes extra innecesarios para la mejora de esta infraestructura. Estas situaciones se pueden evitar con la planificación adecuada.

Las estaciones de recarga para vehículos eléctricos son algo muy reciente para Fronius. En las sedes de Fronius de todo el mundo, empleados y clientes pueden, desde hace algún tiempo, cargar sus coches usando la energía suministrada por sistemas fotovoltaicos, y además actualmente, una buena parte de la flota de vehículos comerciales de la compañía está compuesta por modelos eléctricos. Sesenta estaciones inteligentes de recarga eléctrica y el suministro de energía fotovoltaica equivalente a seis millones de kilómetros de carretera al año, constituyen la base de un amplio know-how en el ámbito de la integración de la movilidad eléctrica en los sistemas fotovoltaicos.

Michael Schubert, experto en Fronius E-mobility, comenta desde su experiencia: “Tenemos muy claro que las empresas comerciales deberían invertir el tiempo necesario en planificar sus sistemas FV, con una propuesta de movilidad integrada. Planificar significa tomar como base inicial los requisitos de la flota de vehículos, por ejemplo, realizando un análisis de su propia flota. Más allá de esto, está la cuestión de si una instalación de carga debe ponerse a disposición de los empleados y clientes. Aquí hay que considerar aspectos organizacionales, desde la autenticación y la generación de informes, hasta la facturación, para poder seguir adelante con el diseño e ingeniería de la infraestructura a prueba de futuro. Contar con un sistema profesional de gestión de la energía es muy relevante.

La razón para esto puede explicarse con un simple ejemplo:

Los empleados pasan muchas horas al día en su lugar de trabajo, por ello el tiempo que tarda su coche en cargarse es irrelevante y solo les interesa que esté cargado cuando terminen de trabajar. La situación en parques de vehículos es diferente, ya que los coches tienen que estar completamente cargados y disponibles en todo momento. Por ello, tiene sentido en términos de uso de energía, cargar los vehículos de diferentes grupos de usuarios a horas y velocidades distintas, por lo que la gestión inteligente juega un importante papel. Una planificación exhaustiva puede permitir ahorrar costes, incluso en la etapa de instalación: “En cualquier caso, se debe invertir un poco más de tiempo en la planificación. Por ejemplo, si todos los vehículos no se cargan al mismo tiempo, se pueden utilizar secciones transversales de cable más pequeñas y cajas de distribución optimizadas“, explica Schubert.

Se puede decir con certeza que no es un problema energético“, afirma Schubert, refiriéndose al abundante suministro de energía renovable para la movilidad eléctrica. Que cada vez más personas optan por vehículos eléctricos es evidente. “De hecho, consideramos que el desafío proviene en mayor medida de los picos de demanda a corto plazo, tanto a nivel local como de la red pública. La mejor manera de abordar este reto es uniéndose al debate sobre la evolución y la buena planificación futura. Los inversores se convertirían entonces en un importante centro de distribución dentro del sistema de energía para la empresa comercial”.