PARITY aprovecha el potencial del consumidor para aumentar la flexibilidad de la red

¿Sabías que el 81% de los hogares desearía saber a tiempo real cuál es el consumo energético de su vivienda? ¿Y que el 86% estaría dispuesto o muy dispuesto a automatizar sus dispositivos electrónicos más significativos, para ahorrar energía y poder monitorizarlos y controlarlos remotamente? Estos son los resultados que se desprenden de una encuesta realizada por Fundación CIRCE dentro del marco del proyecto europeo PARITY para conocer los hábitos de los hogares españoles y su interés en sacar beneficio de la denominada flexibilidad eléctrica en la que está trabajando el proyecto.

Fundación CIRCE ha llevado a cabo una encuesta en varios países europeos a través del proyecto PARITY (www.parity.eu) para conocer qué herramientas ya desarrolladas o en fase de desarrollo serían las más interesantes para monitorizar el consumo energético de los hogares y, de esta manera, aprovechar la capacidad que disponen los usuarios residenciales para modificar el modo en que ellos consumen o generan energía.

Así no solo se mejoraría la red eléctrica sino que además los consumidores obtendrían un beneficio económico. Esto es la base de la flexibilidad eléctrica, que consiste en adaptar el consumo o la generación eléctrica a factores externos como el precio para reducir nuestro gasto energético, a la generación renovable para una mayor sostenibilidad o al estado de la red para apoyar a las eléctricas en la operación de la red.

De la encuesta realizada a los hogares españoles se ha observado en qué dispositivos se debe actuar para mejorar la flexibilidad de la red. Según los resultados, un 27% posee calderas de agua caliente eléctricas, un 30% sistemas de calefacción eléctricos y un 61% sistemas de aire acondicionado eléctricos, justo los equipos que consumen más energía en los hogares y sobre los que se deberá incidir. Otro sistema sobre el que se puede actuar es la iluminación, pero solo el 1% de los hogares españoles dispone de iluminación regulable en todo su hogar, por lo que su potencial por ahora es muy limitado.

Otra opción para poder gestionar esta flexibilidad eléctrica es poseer sistemas de almacenamiento de energía: las baterías. La forma más común sería mediante el uso de las baterías empleadas para almacenar la energía obtenida mediante placas fotovoltaicas, ya que el 19% de los hogares encuestados disponen de este sistema. La otra forma sería mediante el empleo de las baterías de los vehículos eléctricos, que, si bien a día de hoy solo el 4% de los encuestados posee uno, en los próximos años aumentará rápidamente su porcentaje por las limitaciones a los vehículos de combustión impuestas por Europa.

Y es que los españoles sí que creen que aumentar la flexibilidad del sistema eléctrico puede ser interesante en el futuro. Así, el 86% está dispuesto o muy dispuesto a automatizar sus dispositivos electrónicos más significativos y poder monitorizarlos y controlarlos remotamente para ahorrar energía. El mismo porcentaje participaría en mercados de flexibilidad de la demanda sin que le afecte al confort en casa si la remuneración es suficiente. Para ello, no les importaría que empresas terceras (agregadores de la demanda que agrupan la flexibilidad y la hacen llegar al mercado en los momentos en los que se precisa) monitoricen y operen automáticamente sobre los sistemas de calefacción, refrigeración y carga del vehículo eléctrico, aunque el 70% de los encuestados ve necesario primero una aprobación por su parte.

Sin embargo, también existen barreras para llevar a cabo todas estas actuaciones. Por ello, el proyecto PARITY va a trabajar para que existan regulaciones claras, transparentes y de protección al consumidor que aseguren los derechos de los clientes y las reglas del mercado y que haya pleno respeto de la información privada. Además, aspectos como la falta de fondos disponibles para aplicar los cambios necesarios para la adopción de un mercado flexible, las posibles penalizaciones económicas ocasionales en caso de que no se cumpla la flexibilidad de la demanda comprometida y el posible uso indebido de la información personal por parte de terceros hace que sea necesario regular muy bien este nuevo mercado.

Finalmente, también se ha consultado a los usuarios de edificios de uso terciario (oficinas, fábricas, etc.) sobre estos aspectos. Así, el 99% de los encuestados considera importante que la compañía que gestiona su edificio participe en los mercados/programas de respuesta de la demanda, principalmente por razones medioambientales, pero también por razones económicas. El 93% permitiría usar las baterías de su vehículo eléctricos, si lo tuviera, como fuente de flexibilidad mientras esté conectado en el trabajo. Más del 86% instalaría sistemas automáticos o semiautomáticos de iluminación y el 93% de calefacción y aire acondicionado para permitir a su empresa participar en el mercado de flexibilidad. Pero además el 59% de los encuestados tiene un interés medio o alto en conocer el consumo/rendimiento de energía del edificio en el que trabajan.

El proyecto PARITY

El principal objetivo del proyecto PARITY, proyecto que recibe financiación por parte de la Unión Europea a través del programa Horizonte 2020 (N.º 864319) y en el que participa Fundación CIRCE, es desarrollar herramientas para aprovechar la capacidad de la que disponen los usuarios eléctricos para modificar el modo en que ellos consumen o generan energía y así mejorar la operación del sistema eléctrico.

En el sistema eléctrico del futuro habrá muchas fuentes de generación distribuidas (como instalaciones solares fotovoltaicas o aerogeneradores) y sistemas de almacenamiento (baterías) extendidas a lo largo de la red. Para una apropiada gestión y operación de la red, el almacenamiento y consumo de la energía deben de estar coordinados. Para llegar a esto, el almacenamiento y consumo de energía deben de ser monitorizados y controlados por sistemas inteligentes.

Las herramientas que se desarrollen en PARITY permitirán tanto la monitorización de la red para detectar problemas como la de los generadores y consumidores para encontrar soluciones desde el lado de la demanda. Como resultado de apoyar a las compañías eléctricas en la operación de sus redes, consumidores y generadores serán remunerados por su flexibilidad y la cuantía será negociada en nuevos “mercados de flexibilidad”.

Un nuevo actor en los mercados de flexibilidad será el “agregador”, una entidad que representará un elevado número de pequeños consumidores en estos mercados. Como resultado, pequeños consumidores podrán participar en estos mercados sin ningún conocimiento específico.

Las soluciones del PARITY serán testeadas en edificios pertenecientes a cuatro pilotos pertenecientes a la Unión Europea (España, Grecia, Suiza y Suecia) para validar la eficacia a través de condiciones climáticas, culturales, y regulaciones técnicas diferentes.