Posicionamiento de Gasnam sobre el Plan MOVEA 2019

Desde Gasnam valoran positivamente el compromiso del Gobierno con la mejora de la sostenibilidad del transporte y agradecen la posibilidad de realizar comentarios al proyecto de Real Decreto por el que se regula la concesión directa de ayudas para la adquisición de vehículos de energías alternativas en 2019 (Plan MOVEA 2019).

Les complace ver que en el texto de la consulta no existe discriminación a ninguna de las energías alternativas dado que los estudios internacionales demuestran que la neutralidad tecnológica ha emergido como una buena práctica en países de todo el mundo (vid. el informe Electric Mobility & Development, realizado en diciembre de 2018 por el Banco Mundial y la Unión Internacional del Transporte Público) sin necesidad de prescribir el desarrollo de la movilidad eléctrica como única solución para la reducción de emisiones en el sector transportes y dejando pie a que el diseño de los programas de ayudas directas permitan el uso de una amplia gama de tecnologías cuyo resultado final se traduzca en el cumplimiento de los objetivos previstos.

Por qué se debe incentivar el uso del gas natural en la movilidad:

1. El gas renovable es un aliado clave para la descarbonización del transporte

El gas natural vehicular reduce hasta casi cero las emisiones contaminantes que afectan a la salud: elimina las emisiones de azufre y partículas y un 85% las emisiones de NOx.

El gas natural, al igual que la energía eléctrica puede ser de origen renovable. El gas que se captura de la descomposición de residuos orgánicos y lodos de depuradora es totalmente compatible con el gas natural convencional, de modo que cuando se emplea en un vehículo el balance de CO2 es igual a cero o incluso negativo. Según un estudio de NGVA Europe, al combinar gas natural con solo un 30% de gas renovable, las emisiones de GEI se reducen en un 45% en comparación con los combustibles derivados del petróleo.

El uso del gas renovable en la movilidad ya está implantado en Europa, con más de 500 plantas de gas renovable que inyectan en red y en países como Suecia, el 78% del gas renovable producido se utiliza para el transporte y en Holanda, el 50%.

Por tanto, todas las ayudas destinadas a impulsar el gas natural en la movilidad y el desarrollo de la red de gasineras suponen un incentivo para la transición energética hacia el gas renovable, y la llave para lograr los ambiciosos objetivos de descarbonización establecidos por Europa, y los objetivos de la Directiva Europea de Energías Renovables, que establece una cuota del 14% de energía renovable para el transporte en 2030, de la cual un 3,5% debe ser gas renovable.

2. Es la única alternativa limpia para el transporte pesado por carretera y marítimo

El gas natural cuenta con tecnología madura y disponible en toda la gama de producto, desde el vehículo ligero al vehículo pesado o al buque, sin perder prestaciones ni autonomía.

El vehículo pesado y los buques, no cuentan con una alternativa eléctrica. Para sustituir 100 litros de Diesel sería necesario emplear 3,5 toneladas de baterías de litio, lo que haría imposible la operativa de este tipo de transporte. En este sentido, atendiendo a la reciente regulación europea, la única opción tecnológicamente madura para que el transporte pesado logre reducir un 30% las emisiones de emisiones de CO2 en el año 2030 es el uso de gas natural y la incorporación progresiva del gas renovable.

3. Es el combustible limpio más adecuado para uso profesional urbano

El gas natural es un combustible óptimo para el uso de los profesionales en el entorno urbano, con una utilización muy intensiva que hace que se desplace una mayor cantidad de combustible convencional, lo que se traduce en un beneficio para la calidad del aire y la descarbonización superior al resto de tecnologías.

En relación con el Taxi, el VTC, o la distribución urbana de última milla, este combustible no supone pérdida de competitividad para un sector que requiere grandes autonomías, repostar de manera rápida y sin las penalizaciones en la carga útil que implican las baterías. Por todo ello, solicitamos:

  • 1. Que el Plan MOVEA 2019 no prescriba una única tecnología como elección para reducir emisiones en el transporte de modo que todos los tipos de vehículos propulsados por gas natural puedan optar a estas ayudas y en especial aquellos destinados al transporte profesional que apuesten por el transporte sostenible sin que ello conlleve una pérdida de competitividad
  • 2. Incentivar el desarrollo de la infraestructura de gas natural para facilitar la progresiva incorporación del gas renovable en el transporte y alcanzar los ambiciosos objetivos de descarbonización en todo tipo de vehículos y especialmente en aquellos que no cuentan con alternativa eléctrica, como es el caso del transporte pesado por carretera y el marítimo.
  • 3. No contemplar exclusivamente las emisiones en tubo de escape, sino una visión Well to Wheel (del pozo a la rueda) que valore el origen del combustible para hacer comparaciones en condiciones equitativas.
  • 4. Hacer un análisis coste – beneficio definiendo de este modo la mayor reducción posible en términos de emisiones en base al presupuesto liberado en el Plan.

    Fuente: Gasnam