Prodiel y la Fundación Rotary finalizan la ejecución del proyecto fotovoltaico que da luz a una universidad en RD Congo

La multinacional de energías renovables ha construido una planta solar fotovoltaica de 22 kWp para suministrar electricidad a una universidad en Mahagi (RD Congo), en la que ya estudian más de 130 alumnos, y que tiene capacidad potencial de 1.000 estudiantes. El proyecto de responsabilidad social corporativa que ha resultado de la colaboración entre Prodiel y Rotary Club Sevilla Corporate, ha sido recientemente terminado.

Además de la construcción de la infraestructura y de la instalación eléctrica, Prodiel va a asegurar la continuidad del proyecto en el tiempo, haciéndose cargo de la garantía del funcionamiento de éstas. El personal de la universidad está siendo formado para hacerse cargo de los trabajos de operación y mantenimiento de esta pequeña planta fotovoltaica. Se han entregado manuales con información detallada de la infraestructura, pero, además, sus trabajadores cuentan con el asesoramiento personalizado de un técnico en España que monitoriza el lugar en tiempo real desde el Centro de Control de Prodiel.

Asimismo, existe una garantía asegurada del suministro por parte de los fabricantes ante posibles defectos de fábrica y piezas de repuesto que permitan solventar pequeñas averías. Prodiel realizará visitas anuales con personal especializado para asegurarse del correcto funcionamiento de la instalación.

Este proyecto está basado fundamentalmente en ser capaz de fomentar la formación, la educación y la capacitación de personas que, aunque no están en nuestro ámbito de países en los que trabajamos habitualmente, merecen una oportunidad para seguir progresando y desarrollándose como profesionales para mejorar el entorno socio-económico donde viven”, según ha destacado el director general de Prodiel, Miguel Somé, tras la finalización del proyecto.

La llegada de la electricidad a este centro ha provocado la ampliación del horario en el que se puede dar clases, y ha implicado la apertura de la universidad de cara a un mundo exterior al que desde Mahagui no se podía acceder”, como ha comentado Somé.

Origen del proyecto

Esta iniciativa para dotar de electricidad a UNILAC comenzó a finales de 2017 cuando se puso en marcha la recopilación de materiales. Tras unos meses se consiguió reunir las 69 placas fotovoltaicas, los 800 metros de cableado solar, las dos baterías de almacenamiento de 4.600W, la estructura portante para los módulos y el vallado del perímetro necesario para llevar a cabo el proyecto de generación. Así como de los 7.400 metros de cableado, las 170 luminarias, los 30 interruptores, las 70 tomas de corriente y el cuadro eléctrico general necesario para la instalación eléctrica de la Universidad.

El proyecto ha contado con la colaboración de Jinko Solar, Fundación Typsa, SMA, Gonvarri, Lamaignere, Atf, Tranluz, AS Solar, Sesaelec, Innergy, Díaz Cadena y la Fundación Real Betis Balompié.

La propia universidad comenzó a funcionar gracias a la iniciativa del misionero granadino Francisco Ostos (residente en el país desde 1973) y la implicación de varias organizaciones, lideradas por la Fundación Rotary Sevilla, con las que se pudo financiar la construcción de este centro educativo tan importante para la región, puesto que es la única universidad de estas características que existe en estos momentos en cientos de kilómetros a la redonda.

Este lugar de referencia para la educación en RD Congo se puso en marcha sin tener electricidad, ni internet, por lo que desde nuestro club se decidió acometer la electrificación que se ha conseguido gracias a nuestro socio corporativo Prodiel”, como ha explicado el presidente de Sevilla Rotary Club Corporate y consejero de Prodiel, Pedro Valenzuela.