REINVEST2050, 21 casos de innovación papelera española y europea para la descarbonización del sector

En el marco de las actividades de la COP25, ASPAPEL (Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón) y CEPI (Confederación Europea de Industrias del Papel) han presentado en el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, con la presencia de la ministra Reyes Maroto, la iniciativa REINVEST2050 de la industria papelera europea, que reúne 21 casos de inversión en innovación para la descarbonización del sector. Estos casos ejemplifican el compromiso del sector con la descarbonización para alcanzar la neutralidad climática.

Los 21 casos que recoge REINVEST2050 constituyen un amplio grupo de iniciativas llevadas a cabo en los dos últimos años en doce países de la UE, en representación de muchas otras en las que el sector trabaja activamente, reduciendo sus emisiones de CO2 y jugando un papel protagonista en el desarrollo de bioproductos como alternativa a los productos más intensivos en carbono.

Eficiencia energética y energías renovables para la descarbonización

Gran parte de los proyectos REINVEST2050 se refieren a mejoras en la eficiencia energética y el uso de energía renovable: generación de vapor y electricidad a partir de biomasa local, redes de calor (district heating) que abastecen a localidades cercanas, optimización del secado del papel y recuperación y reutilización del calor de las emisiones atmosféricas de la fábrica; integración de los sistemas de vapor de las diferentes máquinas de papel para permitir la reutilización del vapor residual, uso de energía solar… Entre las iniciativas REINVEST2050 figura también un proyecto pionero en el mundo de planta de celulosa “fossil-free”, con cero energía fósil tanto en la producción como en el transporte.

Detalle de los proyectos

• La multinacional española SAICA con su fábrica francesa de Venizel, donde con una inversión de 45 M€ ha conseguido reducir las emisiones de CO2 en 46.500 t anuales, gracias a la instalación de un generador de vapor a partir de biomasa (madera residual de origen local), que provee a la fábrica de energía térmica para la producción de papel.

• El proyecto pionero en el mundo de planta de celulosa “fossil-free” de Södra (Suecia), con cero energía fósil en la producción de celulosa para 2020 y globalmente incluyendo el transporte para 2030. La planta ya es actualmente productora neta de de electricidad verde. Se trata de demostrar que es posible transportar la materia prima, fabricar celulosa y hacerla llegar a los clientes con cero energía fósil y ser un modelo de descarbonización para otras empresas y sectores.

• La mejora de la eficiencia del uso de calor residual del proceso, distribuyéndolo a una red de calor (district heating) que abastece a plantas industriales, oficinas públicas y viviendas cercanas a la planta de Zellstoff Pöls AG (Heinzel Group) en el Valle Murtal (Austria) con una inversión de 60 millones de euros y una reducción de emisiones anuales de CO2 de 16.000 t.

• La planta de UPM de Shotton (Reino Unido), gracias a la conexión con un nuevo parque de energía solar, opera durante el día con un 100% de energía renovable y un 60% durante la noche, con una reducción de 12.000 t anuales de CO2. La planta dispone además de una instalación de cogeneración con biomasa.

• El proyecto de Kimberly-Clarck en su planta de Villey St Etienne (Francia) de optimización del secado del papel y recuperación y reutilización del calor a baja temperatura (64 ªC) de las emisiones atmosféricas de la fábrica y su uso en la propia planta con un ahorro de electricidad de 2.600 MWh/año y una reducción anual de las emisiones de CO2 de 1.600 toneladas.

• Una nueva caldera de recuperación de última generación que produce energía a partir de biomasa y reduce en un 66% las emisiones de CO2 de la planta de Smurfit Kappa en Nettingsdorf (Austria) con 134 millones de euros de inversión.

• La creación de un grupo de expertos (Energy Hunters) para identificar mejoras de eficiencia energética en las fábricas europeas de Stora Enso (Finlandia). El grupo recibe anualmente entre 60 y 100 proyectos de los que selecciona la mitad, consiguiendo en los últimos años una reducción de emisiones de CO2 acumuladas de 129.000 t.

• Una nueva caldera de recuperación que permite mejorar la eficiencia energética, lograr la autosuficiencia energética de la planta de Stetí (República Checa) del Grupo Mondi, con un descenso del 13% de las emisiones de la planta y una inversión de 335 M€.

• La integración de los sistemas de vapor las diferentes máquinas de papel en la planta de Smurfit Kappa en Roermond (Países Bajos), que permite reutilizar el vapor residual de las dos máquinas grandes en la máquina más pequeña, con una reducción de 6.400 t de CO2 para 2020.

• La mejora de la eficiencia en el proceso de evaporación, reduciendo el consumo de vapor y las emisiones de gases de efecto invernadero en la planta de International Paper en Kwidzyn (Polonia), con una inversión de 6,5 M$ y una reducción de emisiones de CO2 de 52.000 t anuales.

• La inversión de SCA en su planta de celulosa de Östrand (Suecia) para duplicar la producción, reduciendo por tonelada el consumo de electricidad en un 28% y el de calor en un 31% e incrementando en un 23% la producción de electricidad. La planta de Östrand suministra energía térmica verde a las cercanas localidades de Timra y Sundsvall.

• Una planta de cogeneración de biomasa en la fábrica de papel de Iggesund (Grupo Holmen) en Workington (Reino Unido), que con una inversión de 900.000 libras y una reducción de las emisiones de CO2 fósil de 190.000 t anuales, incrementa además el suministro local de la fábrica ofreciendo una vía de mejorar de manera estable los ingresos de la población rural.

El compromiso con la descarbonización de la industria papelera europea

El pasado 19 de noviembre ASPAPEL, en representación de la industria papelera española, figuró entre los más de 30 firmantes de la iniciativa de los CEO de la industria europea de la celulosa y el papel, que perfila la contribución y los planes del sector para alcanzar en 2050 la neutralidad climática en Europa y declara su apoyo y compromiso con la descarbonización. La declaración fue entregada en Bruselas a la Comisión Europea.

El camino de descarbonización del sector para contribuir a la neutralidad climática parte de la sólida base de los logros actuales de la industria papelera, que ha garantizado la sostenibilidad de sus materias primas y mejorado el rendimiento de sus procesos con productos bajos en carbono.

El sector papelero europeo ha conseguido una descarbonización de sus procesos de producción del 27% desde 2005 hasta la fecha y está invirtiendo a un ritmo superior a los cinco mil millones de euros anuales para descarbonizarse, con el compromiso de hacer que los procesos de producción sean más eficientes y disminuir su huella de carbono global gracias a las nuevas tecnologías y las soluciones innovadoras.

La industria papelera española reduce sus emisiones de CO2

No se trata solo de una visión de futuro sino de una transformación que ya está sucediendo en la industria de la celulosa y el papel española y europea, con grandes inversiones en innovación y renovación tecnológica como las que está realizando el sector en España. En el periodo 2016-2019 el sector ha invertido en España más de 1.600 millones de euros fundamentalmente en innovación y renovación tecnológica, inversiones que suponen un muy alto ratio anual en torno al 10% de la facturación anual del sector.

Las emisiones directas en el sector de la celulosa y el papel en España provienen de procesos de combustión para la obtención de la energía necesaria para el proceso industrial. El gas de efecto invernadero (GEI) principal es el CO2. Las medidas de eficiencia energética, el uso de biomasa como combustible y la cogeneración integran la estrategia del sector en España en cuanto a reducción de emisiones.

Actualmente, el 32% del combustible es biomasa o biogás, frente a un 23% hace una década. Y el resto del combustible es gas natural.

En los últimos 15 años, las emisiones totales de CO2 de la industria papelera española se han reducido en un 27%.