Schneider Electric presenta Villaya Emergency, una solución para acceder fácilmente a la energía en situaciones de emergencia

Schneider Electric ha presentado Villaya Emergency, una solución de microgrid solar móvil, lista y fácil de usar en cualquier situación de crisis humanitaria, gracias a un sistema que combina las tecnologías de Schneider Electric y la experiencia de innovadoras startups.

Villaya Emergency produce una potencia eléctrica mínima de 10 Kw/hora, suficiente para dar energía a un pueblo, un centro de salud o un campo de refugiados, gracias a un sistema de paneles fotovoltaicos fáciles de usar y de transportar. Toda la solución está instalada en un contenedor estándar para que su transporte a cualquier parte del mundo sea fácil y rápido.

La solución ha sido fruto de las conversaciones entre expertos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y directivos del programa Acceso a la Energía de Schneider Electric, gracias a las cuales se ha creado una solución que permite resolver las necesidades fundamentales de los especialistas en asistencia. “El principal beneficio de Villaya Emergency es su fácil instalación, en menos de media hora tras la entrega,” afirma Olivier Jaquet, encargado del equipo Emergencies, Refugees and Conflicts de Schneider Electric. “Los operadores in-situ pueden manejar la solución sin necesidad de ninguna formación específica y sin un mantenimiento especial.” Otra ventaja es la robustez de la solución: “Nos hemos asegurado de que el sistema pueda operar en situaciones de calor extremo y de que pueda ser instalado o desmantelado según se necesite sin ser dañado.”

Combinar las tecnologías de Schneider Electric con la experiencia de startups innovadoras

Villaya Emergency incluye un inversor y una batería desarrollados por Schneider Electric para entornos tropicales. La unidad puede transformar la corriente directa (DC) en corriente alterna (AC) y puede operar hasta un máximo de 60°C de temperatura, y hasta 45°C sin perjudicar el rendimiento. Un completo sistema de monitorización permite comprobar en cualquier momento el estado de la batería y los niveles de producción y consumo de energía. Los datos se pueden registrar y enviar por GSM, 4G o por satélite para ser analizados con EcoStruxure Microgrid Advisor, una aplicación de EcoStruxure for Energy Access, la plataforma asequible, flexible y abierta que mejora la rentabilidad y el rendimiento de las microgrids eléctricas. Con esta tecnología, los administradores de sistema pueden monitorizar y visualizar en tiempo real sus instalaciones en todo el mundo.

La solución también integra innovaciones de startups partners, como las baterías “calientes” de níquel y cloruro de sodio de FZSONICK, que pueden funcionar a altas temperaturas. Estas baterías están libres de materiales tóxicos o peligrosos para el medio ambiente, no requieren mantenimiento, tienen altas capacidades de ciclo/descarga y funcionan perfectamente en un rango de temperatura entre los -40 y los +60°C. Para garantizar una instalación fácil en menos de 30 minutos, incluso en terrenos difíciles, los paneles fotovoltaicos están listos para ser instalados, montados sobre ruedas, precableados y ubicados en un sistema móvil, EXOrac, fabricado por la startup PWRstation.

Al ser una solución más duradera y robusta que los generadores tradicionales de electricidad, Villaya Emergency requiere una mayor inversión inicial, pero ofrece un ROI más alto a partir del tercer año. Los equipos de Schneider Electric están trabajando en nuevos modelos de negocio, como el alquiler o el leasing, que puedan mejorar el acceso a esta nueva solución.

Acceso a energía limpia, fiable y asequible durante emergencias humanitarias

Las situaciones de emergencia continúan aumentando en todo el mundo, tanto por razones geopolíticas como por desastres naturales. Más de 68 millones de personas se desplazaron a la fuerza en 2017, por lo que ACNUR ha contabilizado un número sin precedentes de personas desarraigadas por la guerra, la violencia o las persecuciones. Según la ONG Oxfam, 23,5 millones de personas fueron obligados a abandonar sus hogares en 2016 debido a desastres naturales extremos.

Cuando ocurren estas crisis humanitarias, a menudo en zonas aisladas o lejos de las redes eléctricas, hace falta acceder a la electricidad de forma fácil y rápida, y además que sea una energía limpia, fiable y asequible, para proporcionar suministros vitales (medicinas, comida, etc.) a las poblaciones afectadas. Hasta ahora, las ayudas desplazadas habían tenido que depender de la electricidad procedente de combustibles fósiles, que resulta contaminante, cara, ruidosa, difícil de transportar y peligrosa para la salud y la seguridad.