Según un nuevo informe de IEA, el hidrógeno puede aumentar hasta convertirse en una pieza clave de un futuro energético limpio y seguro

El Dr. Fatih Birol, Director Ejecutivo de la AIE, junto con el Sr. Hiroshige Seko, Ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, presentará el estudio en profundidad, que analiza la situación actual del hidrógeno y ofrece orientación sobre su desarrollo futuro en la reunión de los ministros de Energía y Medio Ambiente del G20 en Karuizawa, Japón.

El hidrógeno puede ayudar a hacer frente a varios retos energéticos críticos, incluyendo el almacenamiento de la producción variable de energías renovables como la solar fotovoltaica y la eólica para satisfacer mejor la demanda. Ofrece formas de descarbonizar una serie de sectores (incluido el transporte de larga distancia, los productos químicos, el hierro y el acero) en los que está resultando difícil reducir las emisiones de forma significativa. También puede ayudar a mejorar la calidad del aire y a reforzar la seguridad energética.

Una amplia variedad de combustibles son capaces de producir hidrógeno, incluyendo renovables, nuclear, gas natural, carbón y petróleo. El hidrógeno puede ser transportado en forma de gas por tuberías o en forma líquida por barcos, de manera muy similar al gas natural licuado (GNL). También puede transformarse en electricidad y metano para alimentar a los hogares y a la industria alimentaria, o en combustibles para automóviles, camiones, barcos y aviones.

Para aprovechar este impulso, el informe de la AIE ofrece siete recomendaciones clave para ayudar a los gobiernos, empresas y otras partes interesadas para ampliar los proyectos de hidrógeno en todo el mundo. Estas incluyen cuatro áreas:

  • Hacer de los puertos industriales los nervios centrales para ampliar el uso del hidrógeno limpio.
  • Aprovechar la infraestructura existente, como los gasoductos de gas natural.
  • Ampliar el uso del hidrógeno en el transporte, utilizándolo para propulsar automóviles, camiones y autobuses que circulan por rutas clave.
  • Lanzamiento de las primeras rutas marítimas internacionales del comercio del hidrógeno.

Lanzamiento de las primeras rutas marítimas internacionales del comercio del hidrógeno. El informe señala que el hidrógeno sigue enfrentándose a importantes retos. Producir hidrógeno a partir de energía baja en carbono es caro, el desarrollo de la infraestructura del hidrógeno es lento y algunas regulaciones limitan actualmente el desarrollo de una industria del hidrógeno limpia.

Hoy en día, el hidrógeno ya se utiliza a escala industrial, pero se suministra casi exclusivamente a partir de gas natural y carbón. Su producción, principalmente para las industrias química y de refino, es responsable de 830 MT de emisiones de CO2 al año. Esto equivale a las emisiones anuales de carbono del Reino Unido e Indonesia juntos.

La reducción de las emisiones de la producción de hidrógeno existente es un reto, pero también representa una oportunidad para aumentar la cantidad de hidrógeno limpio en todo el mundo. Un enfoque es capturar y almacenar o utilizar el CO2 de la producción de hidrógeno a partir de combustibles fósiles. En la actualidad existen varias instalaciones industriales en todo el mundo que utilizan este proceso, y hay más en proyecto, pero se necesitan muchas más para lograr un impacto importante.

Una posibilidad es que las industrias aseguren un mayor suministro de hidrógeno a partir de electricidad limpia. En las dos últimas décadas, se han puesto en marcha más de 200 proyectos para convertir la electricidad y el agua en hidrógeno con el fin de reducir las emisiones

Otro reto importante es ampliar el uso de hidrógeno limpio en otros sectores, como el de los automóviles, los camiones, el acero y los edificios de calefacción. En la actualidad hay alrededor de 11.200 automóviles impulsados por hidrógeno en todo el mundo. Los objetivos actuales del gobierno exigen que ese número aumente drásticamente a 2,5M para 2030.

Los responsables políticos deben asegurarse de que las condiciones del mercado están bien adaptadas para alcanzar estos ambiciosos objetivos. Los recientes éxitos en energía solar fotovoltaica, eólica, baterías y  vehículos eléctricos han demostrado que la innovación política y tecnológica tiene el poder de construir industrias globales de energía limpia.