Si los gobiernos no actúan al respecto, se frenará el avance de las renovables en los próximos años

Según indica la Agencia Internacional de la Energía (IEA) en su tercer Informe Anual sobre el Mercado de la Energía Renovable a Medio Plazo, la expansión de las energías renovables se ralentizará durante los próximos cinco años a menos que se reduzca la incertidumbre política.

De acuerdo con este informe, la generación eléctrica de origen renovable, como la eólica, solar o hidroeléctrica, experimentaron un fuerte crecimiento en 2013, alcanzando cerca del 22% de la generación global, igualando la cantidad de electricidad procedente del gas, que permaneció relativamente estable. Se prevé que la generación renovable a nivel global aumente un 45%, representando aproximadamente el 26% de la generación eléctrica para 2020. Pese a ello, se observa una ralentización en el crecimiento de nueva generación de origen renovable, que se estabiliza tras 2014, por lo que las renovables corren el riesgo de quedarse cortas frente a los niveles de generación necesarios para cumplir con los objetivos contra el cambio climático. [sam_block id=»10″ name=»Banner central 728x90px»]

Los mercados no pertenecientes a la OCDE, espoleados por sus necesidades de diversificación y la preocupación por la calidad del aire, concretamente en China, representan casi el 70% del crecimiento. Por el momento las renovables suponen sólo el 35% de las crecientes necesidades, lo que demuestra la gran importancia que siguen teniendo los combustibles fósiles y el potencial para un mayor crecimiento de las renovables. En los países de la OCDE, las renovables suponen el 80% de la nueva generación eléctrica, aunque se ven limitadas por una ralentización en la demanda y el aumento de los riesgos políticos en mercados clave.

“Los Gobiernos deben hacer una clara distinción entre el pasado, presente y futuro, pues los costes van disminuyendo con el tiempo”, dijo la Directora Ejecutiva de IEA, María van der Hoeven. “Muchas renovables ya no necesitan grandes incentivos. De hecho, dada su naturaleza intensiva en capital, las renovables requieren un mercado que asegure un retorno de capital para los inversores razonable y predecible. Esto supone la necesidad de una reflexión acerca del diseño del mercado para conseguir un mix energético mundial sostenible.”

Por primera vez, el informe anual incluye un pronóstico de inversiones en energías renovables. Hasta 2020, la inversión en nueva capacidad de generación renovable rondará de media los 230 mil millones de dólares anuales. Esta cifra es inferior a los 250 mil millones invertidos en 2013. La disminución se debe a las expectativas de una reducción en los costes de inversión para algunas tecnologías, además de que la capacidad global de crecimiento disminuirá. Estos costes decrecientes supondrán oportunidades competitivas para algunas renovables bajo las condiciones de ciertos países y marcos políticos.

También aumenta el papel de los biocombustibles para el transporte y calor renovable, aunque con unas tasas de crecimiento inferiores a las de la electricidad renovable. La incertidumbre frente al apoyo político a los biocombustibles va en aumento en la UE y en los Estados Unidos, frenando las expectativas de crecimiento y amenazando el desarrollo de la industria de biocombustibles avanzados precisamente en el momento en que las primeras plantas comerciales comienzan a operar.

El informe anual subraya que la contribución de las renovables para acometer las necesidades de calor y frío está subdesarrollada, con marcos políticos más limitados en comparación con los sectores de electricidad y transporte. Aunque se espera un crecimiento de las fuentes renovables modernas del 25% para 2020, dentro de la producción de calor suponen sólo un 9%.