El apoyo a la electricidad generada a partir de biomasa sólida es el estímulo más importante para el desarrollo del mercado de las centrales eléctricas de biomasa. Mientras que los esquemas de subsidios a la biomasa han experimentado recientemente modificaciones positivas en Europa, los países asiáticos están reduciendo este tipo de apoyo por primera vez. Este es uno de los resultados de un nuevo análisis de mercado realizado por ecoprog.

En 2018, el número de centrales eléctricas de biomasa aumentó nuevamente en unas 300 instalaciones. Hoy en día, hay alrededor de 3.800 plantas de biomasa con una potencia instalada de alrededor de 60 GW.

Los subsidios para las energías renovables son el factor más importante que impulsa el mercado de las plantas de biomasa, especialmente en Europa. Los mercados en América del Sur y del Norte, así como en muchos países asiáticos, están estimulados más bien por la disponibilidad de combustible; sin embargo, los subsidios a las renovables son también un factor importante para el desarrollo de nuevas capacidades en estos países.

Algunos de los esquemas europeos de apoyo a la biomasa tienen más de 20 años. Por lo tanto, muchos de estos sistemas se han reducido y se han orientado más bien hacia mecanismos competitivos en los últimos años.

En el último año, esta tendencia se desaceleró en cierta medida. Polonia, por ejemplo, organizó subastas de biomasa por primera vez en 2018, después de que la introducción hubiera sido esperada durante muchos años. Sin embargo, estas subastas tuvieron un éxito muy limitado: solo un proyecto fue aprobado para subsidios. Esto se debe a que participaron solo unos pocos desarrolladores de proyectos. A finales de 2018, Finlandia también introdujo un sistema de subastas que podría beneficiar la generación de electricidad a partir de biomasa. Irlanda aprobó un esquema de subastas, que debería aumentar la implantación de energías renovables (incluida la biomasa) hasta 2025.

Fuera de Europa, la cantidad de países que recortaron los subsidios a la biomasa aumentó por primera vez en 2018. Tailandia, por ejemplo, redujo drásticamente la tarifa de alimentación para la electricidad a partir de biomasa, de aproximadamente 14,2 cent€/kWh a 6,30 cent€/kWh. Además, Japón redujo los subsidios para proyectos de biomasa con potencia superior a 10 MW e introdujo un límite de 200 MW por año para construcciones adicionales. Argentina redujo el volumen de licitación para renovablles en las subastas anuales de 1.200 MW en 2017 a 400 MW en 2018.

En China e India, los países con mayor potencial de crecimiento, siguen vigentes subsidios con condiciones atractivas. En 2018, India introdujo además un plan de apoyo a nivel nacional para construir plantas de cogeneración de biomasa (basadas en subvenciones para la construcción de la planta).

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Desde una perspectiva global, la subvención a la biomasa eléctrica continúa promoviendo el desarrollo del mercado para la construcción de plantas de biomasa.

Hasta 2027, el mercado mundial de plantas de biomasa permanecerá en su camino de desarrollo dinámico. Se espera la construcción de aproximadamente 1.900 plantas de energía de biomasa adicionales con una potencia instalada de alrededor de 25 GW.

Alrededor del 50% de este crecimiento se realizará en Asia, especialmente en los dos mercados líderes, China e India. Además, América del Norte y del Sur seguirán siendo mercados atractivos para la generación de electricidad a partir de biomasa sólida, y en particular sus mercados líderes, Brasil, Canadá y EE.UU.

En Europa, el nivel general de apoyo continuará disminuyendo, a fin de reducir los altos costes y mejorar los aspectos ecológicos. Los cambios positivos de los esquemas de subsidio, que se observaron en 2018, no podrán compensar completamente este desarrollo. En resumen, el mercado europeo perderá parte de su impulso.