Tags Posts tagged with "cambio climático"

cambio climático

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) financiarán el desarrollo de la planta solar fotovoltaica Núñez de Balboa, que Iberdrola construye en estos momentos en Extremadura. La instalación ocupa una superficie cercana a las 1.000 hectáreas y contará con una potencia total de 500 MW, lo que la convierte en la mayor planta fotovoltaica en construcción de Europa. Podrá suministrar energía limpia a 250.000 personas, cantidad superior a la población de las ciudades de Cáceres y Badajoz, y evitará la emisión a la atmósfera de 215.000 t de CO2 al año.

Este acuerdo de financiación verde ha sido suscrito en Madrid por la vicepresidenta del BEI, Emma Navarro, el presidente del ICO, José Carlos García de Quevedo, y el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán. El banco de la UE facilitará 145 M€ y el ICO aportará hasta 140 M€ para este nuevo proyecto de energía renovable de la compañía, cuya inversión total alcanzará los 290 M€.

Núñez de Balboa está situada entre los municipios pacenses de Usagre, Hinojosa del Valle y Bienvenida. Su puesta en funcionamiento está prevista para 2020 y en esta fase de construcción dará empleo a más de 1.000 personas. El proyecto incluye además el desarrollo de toda la infraestructura necesaria para llevar la energía producida a la red de distribución eléctrica.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha explicado durante la firma que “con este nuevo acuerdo aseguramos nuestra inversión en Núñez de Balboa y seguimos avanzando en el objetivo de triplicar nuestra capacidad eólica y solar en España para el año 2030”. La financiación suscrita con el BEI y el ICO está en línea, además, “con la apuesta de Iberdrola por un modelo energético sostenible que permita la transición hacia una economía baja en carbono”, según ha manifestado Galán.

El BEI y la acción contra al cambio climático

El BEI, en su calidad de mayor proveedor multilateral de financiación para la lucha contra el cambio climático a escala mundial, tiene como objetivo destinar al menos el 25% de sus inversiones a la mitigación y adaptación al cambio climático, apoyando un crecimiento bajo en carbono y con capacidad de resiliencia climática.

En 2018, el Banco Europeo de Inversiones superó, por noveno año consecutivo, su objetivo de financiación climática, aportando 16.200 millones de euros para promover la acción a favor del clima, lo que supuso el 29% del total de su actividad. La movilización de financiación para la lucha contra el cambio climático es una prioridad para el banco de la UE. Su objetivo es liderar la movilización de la financiación necesaria para mantener el calentamiento global por debajo de 2 ˚C y limitar el aumento de la temperatura a 1,5 ˚C para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París.

El Banco Europeo de Inversiones es el mayor emisor global de bonos verdes y fue pionero al realizar la primera emisión en este mercado.

El cambio climático es uno de los grandes retos para la sociedad, por lo que resulta prioritario que empresas e industrias tomen medidas concretas y drásticas para adaptarse a estos efectos en el futuro. En el caso de México, por considerarse el décimo tercer emisor de gases de efecto invernadero a nivel internacional, desde la Conferencia sobre el Cambio Climático en París (COP), el país se ha comprometido a reducir entre el 30% y 50% de las emisiones de GEI al 2020 y 2050, respectivamente. Además de disminuir con sus propios recursos el 22% de sus emisiones para 2030 y en caso de recibir apoyo internacional el 36% para el mismo año. Dentro de estos compromisos destaca que 43 de cada 100 fuentes de energía serán limpias. Es decir, provendrán de fuentes renovables, cogeneración a gas natural y centrales térmicas con captura de CO2. Se espera un avance de 35% para 2024. Asimismo, se promoverá el uso doméstico de calentadores y paneles solares.

Ante este escenario, se celebrará la XXVII edición de The Green Expo® la plataforma B2B líder en América Latina en materia ambiental, que muestra las soluciones más innovadoras, marcas, productos y tecnologías sostenibles en las áreas de gestión de residuos y reciclaje; soluciones para el aprovechamiento eficiente de energía y la generación de energía a partir de fuentes renovables; tecnologías punta e información relevante para el desarrollo de obras verdes.

En la exposición se presentará el Pabellón de la Unión Europea –que participa por primera vez- conformado por empresas con soluciones dentro de la cadena de economía circular. Estarán presentes los pabellones internacionales de Alemania, EE.UU., Italia y Ontario, así como los pabellones especializados de Cogeneración, Residuos y Reciclaje, y empresas provenientes de Austria, Brasil, China, España, Francia, Inglaterra, México y Suiza, entre otros.

De manera conjunta, tendrá lugar el XXVII Congreso Internacional Ambiental del Consejo Nacional de Industriales Ecologistas (CONIECO) que reúne a la comunidad más influyente de expertos para abordar los temas ambientales de mayor interés para el país y la región, y fortalecer relaciones institucionales de trascendencia en Latinoamérica.

En este contexto, también se llevarán a cabo dos importantes eventos paralelos: Aquatech Mexico, la exposición internacional que presenta soluciones y tratamientos innovadores para el sector del agua, integrando las tecnologías más avanzadas al sector hídrico, y por primera vez en nuestro país, Intersolar México, el evento líder a nivel mundial, enfocado en las áreas de energía y producción fotovoltaica, así como tecnologías de energía solar térmica y almacenamiento de energía.

Estos eventos forman parte de la Semana de la Sostenibilidad en México, donde se espera una afluencia de más de 13.000 profesionales de 35 países quienes tendrán la oportunidad de compartir conocimiento, establecer negocios y actualizarse con las últimas innovaciones en materia de cambio climático y economía circular para enfrentar los desafíos ambientales.

El Consejo Global de Energía Eólica (GWEC, por sus siglas en inglés) ha lanzado la primera edición de su Global Offshore Wind Report, que proporciona un análisis exhaustivo de las perspectivas para el mercado eólico marino global, incluidos datos de previsión, análisis a nivel de mercado y revisión de esfuerzos para reducir costes.

El mercado eólico marino global ha crecido en promedio un 21% cada año desde 2013, alcanzando un total de instalaciones de 23 GW. En 2017 y 2018 se instalaron más de 4 GW de nueva potencia cada año, lo que representa el 8% del total de las nuevas instalaciones durante ambos años. Por primera vez, en 2018 China fue el mayor mercado eólico marino en nuevas instalaciones, seguida de Reino Unido y Alemania.

Según los objetivos del gobierno, los resultados de las subastas y los datos de las carteras de proyectos, GWEC espera que se instalen 190 GW de capacidad para 2030, pero esto no representa todo el potencial de la energía eólica marina. Muchos países nuevos se están preparando para unirse a la revolución de la eólica marina, mientras que la energía eólica marina flotante representa un desarrollo tecnológico que cambia las reglas del juego y que puede agregar incluso más volumen en los próximos años.

La industria continúa avanzando significativamente en la competitividad de costes, con un LCOE promedio de 50 $/MWh al alcance. Este logro aumenta el atractivo de la energía eólica marina en mercados maduros donde varios gobiernos están discutiendo objetivos climáticos a largo plazo que, si se van a lograr, deben considerar seriamente la contribución que puede hacer la energía eólica marina a gran escala. Los nuevos mercados marinos representan un potencial significativo y si la industria y los gobiernos trabajan juntos, como se ha visto recientemente en el caso de Taiwán, es posible construir los marcos políticos necesarios a una velocidad mayor para asegurar que el crecimiento se pueda lograr antes.

En el informe, GWEC Market Intelligence proporciona una perspectiva de mercado que representa un escenario de “actividad habitual” (BAU, por sus siglas en inglés) que no incorpora más desarrollo técnico u oportunidades adicionales para la energía eólica marina, y un escenario positivo que capta el potencial adicional.

El escenario BAU espera un crecimiento de dos dígitos para el mercado eólico marino global en función de las políticas actuales y las subastas y licitaciones esperadas. Este escenario hace que sean realistas instalaciones anuales de 15 a 20 GW después de 2025, basadas en el crecimiento en China y otros mercados asiáticos, con un total de 165 GW de nueva potencia instalada a nivel mundial desde ahora hasta 2030. Esto llevaría la potencia total instalada a casi 190 GW.

El escenario al alza captura un potencial adicional, como el avance de la tecnología flotante, el aumento de la competitividad de los costes y, por lo tanto, un mayor volumen en los mercados maduros, así como la apertura de nuevos mercados. Sobre la base de este escenario, es posible una perspectiva más positiva de más de 200 GW de capacidad instalada de aquí a 2030, con un total de aproximadamente 220 GW de capacidad instalada.

  • Europa: a corto plazo, el mercado eólico marino europeo se mantendrá estable con pocos proyectos que alcanzarán la instalación y el COD durante 2020, sin embargo, la competitividad de costes de la eólica marina europea seguirá siendo un factor clave para el volumen. El acuerdo sectorial en Reino Unido ofrece una perspectiva estable, mientras que los volúmenes para Alemania aún no han aumentado a pesar de la conciencia del gobierno. Se espera que la capacidad total instalada para la región bajo el escenario BAU sea de 78 GW para 2030.
  • Asia: se espera que el mercado eólico marino asiático, incluida China, se convierta en el más grande del mundo, con mercados clave en crecimiento, incluidos Taiwán, Vietnam, Japón, India y Corea del Sur. La capacidad total instalada para la región bajo el escenario BAU es de 100 GW para 2030.
  • EE.UU: la primera instalación de proyectos a gran escala esperada entre 2021 y 2023 eleva las instalaciones totales a 2 GW para 2025, hay potencial para instalaciones totales de 10 GW hacia 2030 con una experiencia cada vez mayor y más maduración de la cadena de suministro local.

De izquierda a derecha, Jose Domínguez Abascal, Secretario de Estado de Energía, Jose Luis Rodriguez Zapatero, Presidente de España 2004-11 y Luis Alberto Aires Dupré, Presidente de BP España

BP ha presentado esta mañana en Madrid los resultados del informe Statistical Review of World Energy 2019, una de las publicaciones de referencia del sector energético, que elabora cada año la compañía.

El consumo de energía primaria en España continuó la tendencia de crecimiento iniciada en 2015, incrementándose un 1,8% respecto al año anterior. Sin embargo, el petróleo y las renovables fueron las únicas fuentes que, tras crecer en 2017, volvieron a hacerlo en 2018, con un 2,6% y un 1,7% respectivamente.

Durante 2018, se revirtió la coyuntura negativa de 2017 en que una gran sequía provocó un desplome de la producción de energía hidroeléctrica. Así, los buenos datos de precipitaciones empujaron el consumo de energía hidráulica un 87,4%, pasando a representar un 5,6% del total de energía primaria consumida, frente a solo el 3% del año anterior, que marcó un récord negativo.

El consumo de carbón, que se vio disparado el pasado año como sustituto de la energía hidroeléctrica, descendió un 17,3% en 2018. Por su parte, el gas descendió un 0,8% y la energía nuclear lo hizo un 4,3%. De este modo, el mix de consumo de energía quedó de la siguiente manera: petróleo (47,13%), gas (19,14%) y renovables (11,32%) ocuparon los primeros lugares. La energía nuclear (8,91%) adelantó al carbón (7,87%), y en último lugar se situó la energía hidráulica (5,63%).

Tras un ligero ascenso el pasado año, la generación eléctrica volvió a descender ligeramente en 2018, (-0,2%). No obstante, a pesar del notable crecimiento del peso de la energía hidroeléctrica, que representó un 12,8% del total (frente al 6,8% de 2017), el orden en el reparto no tuvo variaciones: las renovables volvieron a ser la fuente con mayor peso en el mix de generación eléctrica (25,7%), seguidas del gas natural (20,8%) y la energía nuclear (20,2%). El carbón, que aumentó su peso hasta el 16,8% el pasado año, mantuvo la cuarta posición en el mix, pero con un peso relativo notablemente menor, del 14%. Finalmente, se situaron la energía hidroeléctrica y el petróleo (5,7%).

Fruto de este mayor nivel de consumo de energías limpias las emisiones de CO2 en España se redujeron en un 1,6%, tras haber crecido el año anterior al mayor ratio en 5 años. El país se desmarca, así, de los datos negativos registrados a nivel mundial.

La transición hacia una economía de bajas emisiones avanza a través de una senda insostenible a nivel global

En el conjunto del planeta, 2018 fue un año en el que los efectos relacionados con la meteorología –aumento de la demanda de aire acondicionado y calefacción en los principales centros de demanda (EEUU, China y Rusia)– y la reversión de los movimientos cíclicos del patrón chino de crecimiento, revirtieron los avances de los años anteriores. Así, a pesar de un modesto crecimiento del PIB y del aumento de los precios de la energía, la demanda global de energía creció un 2,9%, casi el doble del promedio experimentado en la última década (1,7%). Este factor, unido al incremento del consumo de carbón, implicaron que las emisiones de CO2 crecieran un 2%. El 64% de este incremento procedió de los países fuera de la OCDE.

El incremento del consumo se observó en prácticamente todos los tipos de combustible, creciendo la mayoría de ellos con más fuerza que la media histórica. Con un 5,3% más de demanda, el gas natural supuso casi el 45% del aumento del consumo mundial de energía, impulsado por Estados Unidos. En cambio, el impulso de las renovables, del 14,5%, fue levemente menor al que se produjo el año anterior, si bien continuó siendo, con diferencia, la fuente de energía que creció más rápidamente a nivel global. La energía nuclear creció un 2,4%, con incrementos notables en China, que representó tres cuartas partes del crecimiento mundial, y la hidráulica aumentó un 3,2%, consecuencia del repunte de la producción en Europa. Finalmente, el carbón fue testigo de un nuevo repunte, el más acentuado de los últimos cinco años tanto en las tasas de consumo (1,4%) como en las de producción (4,3%).

bp_espanaLa demanda mundial de petróleo se mantuvo en un escenario de relativa estabilidad, con un aumento del 1,2% a pesar de las oscilaciones de precios ocurridas a lo largo del año. Factores geopolíticos conllevaron recortes de la producción y una caída de las reservas, que provocó que los precios aumentaron hasta alcanzar máximos históricos de 85 $/barril.

El gas natural tuvo un año de bonanza, marcado por el mayor aumento de la tasa de consumo y de producción (5%) de los últimos 30 años, lo que empujó los precios a la baja. La expansión del mercado de GNL, así como la mayor movilidad de sus exportaciones ha conducido a un mercado mundial de gas cada vez más integrado con una mayor correlación y una menor volatilidad entre los precios de las distintas regiones.

Con todo ello, el mix energético quedó configurado de la siguiente manera: el petróleo mantuvo un peso similar al del año anterior, un 33,6%, seguido del carbón (27,2%) y del gas natural (23,9%). Las energías no fósiles supusieron un 15,2% del mix, con la hidráulica representando un 6,8%, las renovables un 4% y la nuclear un 4,4%.

Por su parte, la generación mundial de electricidad aumentó un 3,7% en 2018, una de las tasas de crecimiento más elevadas de los últimos 20 años. La mayor parte del crecimiento, un 81%, procedió de las economías emergentes. No obstante, el aumento especialmente sólido de la demanda de electricidad durante 2018 se debió en gran medida a Estados Unidos, que alcanzó un récord en su cifra de crecimiento (3,7%), impulsada por la meteorología y en contraste con su tendencia a la baja de los últimos 10 años. China, responsable de un 45% del crecimiento mundial de la generación eléctrica a través de renovables, se situó a la cabeza del aumento de este tipo de energía, superando al de toda la OCDE en su conjunto.

Sorprende el hecho de que, a pesar de los esfuerzos para fomentar la sustitución del carbón por combustibles más limpios y con menores emisiones de carbono, el mix de generación eléctrica continúa plano y la contribución de los distintos combustibles al sistema eléctrico mundial sigue inamovible con respecto a sus niveles de hace 20 años. Así, las cuotas de participación entre los combustibles no fósiles (36%) y carbón (38%) en 2018, es exactamente la misma que en 1998.

En un momento en que la sociedad demanda una transición acelerada hacia un sistema energético con bajas emisiones de carbono, los datos de 2018 dibujan un panorama preocupante, con las emisiones de CO2 aumentando un 2% a nivel global. Se trata de una senda insostenible, en la que tanto la demanda de energía como las emisiones de carbono crecen a un ritmo superior al de años anteriores. Es evidente la importancia de tener en cuenta todos los tipos de energía y desarrollar una serie de tecnologías, así como trabajar en una mayor eficiencia energética que asegure volver a una senda de crecimiento sostenible.

Más de 150 asistentes presenciaron el éxito del Secartys Day y la Solartys Night en la terraza del Hotel Miramar el pasado 27 de junio

El Cambio ha sido el protagonista de una jornada llena de expectativas hacia el futuro, reflexiones importantes y, sobre todo, celebración. Con el inestimable recuerdo de la celebración de su quincuagésimo aniversario, Secartys afrontó el Secartys Day con el reto de convertirlo en un evento a la altura de las circunstancias. Y no decepcionó.

El mago de la comunicación, Jordi Nexus, fue el encargado de conducir a los asistentes a través de una jornada llena de interacción digital y nuevas perspectivas de futuro. La Asociación tiene como meta liderar la transición energética hacia un cambio de paradigma en el que las energías renovables no sean una alternativa, sino nuestra única realidad.

Tras la lectura y aprobación del acta de la pasada asamblea, así como de las cuentas del 2018 y presupuesto de 2019, la directora general de la asociación, Juliana Restrepo, se hizo cargo de repasar los puntos clave de la Asamblea Secartys 2019. Entre los mismos cabe destacar los cambios estatutarios realizados en Secartys, destinados a promover una mayor implicación y participación de la Junta Directiva.

El Secartys Day cerró con la intervención de Joana Sánchez, directora de Inesdi, quién nos hizo una diferenciación muy instructiva entre digitalización y tecnología.

Solartys Night
El hilo central de la velada fue el “autoconsumo para todos”, un concepto que representa el objetivo final de Solartys.

La intervención de este último se convirtió en un toque de atención para la población al afirmar que somos la última generación que puede hacer algo para frenar el cambio climático con sus efectos más catastróficos. A su vez, afirmó que la necesidad de subvenciones ya no es excusa para no dar el salto e impulsar de forma extensiva el uso de energías renovables.

El I Premio Solartys a la Sostenibilidad, destinado a dar visibilidad a las iniciativas de autoconsumo con repercusiones sociales. El ganador de esta primera entrega fue la empresa Ecooo, por su iniciativa “Oleada Solar”, una comunidad que impulsa la instalación de paneles solares de carácter solidario.

Iberdrola avanza en su estrategia de promover la innovación en movilidad sostenible, como vía para la lucha contra el cambio climático, con la entrada en Wallbox.

Wallbox, líder europea de soluciones de recarga de vehículos eléctrico, ha completado una ronda de ampliación de capital de 15 M€ -encabezada por Iberdrola, junto con otros dos co-inversores y a la que también han acudido algunos de los socios actuales de Wallbox-, que le permitirá afianzar su liderazgo y afrontar su expansión internacional.

La operación refuerza la alianza comercial que mantenían ambas empresas y, en el caso de Iberdrola, se enmarca en el Plan de Movilidad Sostenible de Iberdrola, que contempla el despliegue de 25.000 puntos de recarga de vehículo eléctrico en España hasta 2021, así como en otros mercados internacionales donde opera.

Liderando la movilidad sostenible

Iberdrola quiere impulsar y liderar la transición de la movilidad sostenible y la electrificación del transporte, como vía para la lucha contra el cambio climático.

La compañía desarrolla un Plan de Movilidad Sostenible, con el despliegue de 25.000 puntos de recarga de vehículo eléctrico en España hasta 2021, dirigido a hogares, empresas, así como en zonas urbanas e interurbanas de acceso público. El plan incluye la instalación de estaciones de recarga rápida, súper rápida y ultra rápida -al menos cada 100km- en las principales autovías y corredores del país durante 2019, que permitirá recorrer España de punta a punta.

En este contexto, Iberdrola trabaja en diferentes iniciativas para ‘movilizar’ a todos los actores implicados en el desarrollo de la movilidad sostenible, desde administraciones a instituciones, empresas y fabricantes de vehículos eléctricos.

Perseo, colaboración con start-ups para diseñar la energía del futuro

La innovación es una variable estratégica y constituye la principal herramienta para garantizar la sostenibilidad, la eficiencia y la competitividad de Iberdrola.

La compañía colabora con start-ups desde hace más de 10 años, a través de su Programa Perseo, dotado con 70 M€. Perseo facilita el acceso de la compañía a las tecnologías del futuro y fomenta el desarrollo de un ecosistema global y dinámico de empresas tecnológicas y emprendedores para mejorar la sostenibilidad del modelo energético.

A través de Perseo, Iberdrola ha incorporado a más de 2.000 empresas emergentes a su ecosistema, ha desarrollado proyectos piloto con más de 30 en los últimos dos años y ha invertido en un total de 15 start-ups en áreas como el almacenamiento de energía, los drones, la robótica o la inteligencia artificial.

Wallbox, hacia un cambio en el paradigma de la movilidad

Wallbox, en su proyecto de convertirse en un proveedor global de soluciones de carga para vehículo eléctrico (cargadores inteligentes y plataforma myWallbox), continúa liderando el sector, con el lanzamiento en el segundo semestre de este año de un cargador DC doméstico.

La iniciativa será la primera en su categoría por prestaciones y tecnología con capacidad bidireccional y ya ha sido valorada por el mercado, con el cierre de contratos con los principales fabricantes de vehículos y grandes eléctricas. Este nuevo cargador DC supondrá un cambio disruptivo en los sistemas de carga de vehículos eléctricos a nivel mundial.

El futuro del sector energético en España y en todo el mundo se enfrenta a una transformación radical, que dará como resultado un nuevo modelo sostenible, descentralizado, inclusivo y digital. Esta es la principal visión que hoy martes han coincidido en señalar el fundador y CEO de Factorenergia, Emilio Rousaud, y el catedrático y decano de energía, tecnología e innovación de la Singularity University de California, Ramez Naam, en la jornada Factores de Futuro, un encuentro entre autoridades, expertos y especialistas de los medios de comunicación para debatir sobre las grandes tendencias del sector.

 

La lucha contra el cambio climático y el calentamiento global es uno de los grandes retos que afronta la Humanidad en este siglo XXI. En este contexto, el fomento de la sostenibilidad es el camino que deben seguir las empresas y el conjunto de la sociedad para mantener un ecosistema en equilibrio y un planeta que siga siendo habitable para las nuevas generaciones. Por ello, el cambio de modelo energético es algo necesario para las sociedades del presente y del futuro, han convenido en apuntar Rousaud y Naam.

Según Rousaud, también la revolución que está viviendo un sector tan importante para las sociedades industrializadas como es la automoción anticipa el cambio de modelo energético. El auge de la movilidad sostenible, que tiene como pilar el fomento del vehículo eléctrico, es uno de los elementos claves de dicha transición energética.

Naam: “La producción eléctrica se encuentra ante un escenario de disrupción”

Naam ha detallado que la producción de energía renovable pasó por una primera fase
-entre 1980 y 2015- de lento crecimiento gracias a los subsidios, para encarar luego un periodo en el que empezaron a construirse plantas eólicas y solares -incluso sin ayudas públicas- que podían ser más baratas que producir otras nuevas basadas en el gas o el carbón.

Actualmente, ha afirmado que nos hallamos ante una fase realmente “disruptiva”, en la que construir dichas plantas renovables está cerca de ser más barato que operar las ya existentes de gas y carbón. El fenómeno se iniciará en algunas zonas de Estados Unidos, Alemania y España antes de 2020, pero también en determinadas regiones de países emergentes como China o India antes de 2025.

0 13

La Fundación Renovables ha presentado en Madrid el informe “Escenario, políticas y directrices para la transición energética”, un documento de propuestas e ideología energética en el que desarrolla las directrices fundamentales para culminarla con éxito y a tiempo. Además, hace un repaso a la evolución de este proceso ineludible y urgente en nuestro país y enjuicia los diferentes textos legislativos nacionales y europeos que tienen relación con él y con las actuaciones frente al cambio climático.
El objetivo de este nuevo informe es sentar las bases que permitan entablar un diálogo y procurar un consenso que abra el camino para implantar una nueva cultura de la energía ante la emergencia de actuar.

El documento insiste en que la transición energética hacia un modelo que cubra la demanda final al 100% con renovables para el año 2050 es urgente e ineludible y una oportunidad para transformar el modelo económico y el tejido productivo de nuestro país. En este sentido, considera que se debe aumentar la estrategia climática presentada por el Gobierno.

En la presentación, el presidente de la Fundación Renovables, Fernando Ferrando, ha pedido una Vicepresidencia de Sostenibilidad y ha insistido en la necesidad de alcanzar un Pacto de Estado que dé prioridad a la energía como un bien común, escaso y de primera necesidad y que responda a una hoja de ruta consensuada a largo plazo sin pérdida de exigencia.

La actual situación de emergencia climática convierte en urgente la actuación sobre las ciudades donde vivimos más del 80% de la población y con graves problemas en la calidad del aire que respiramos. El entorno urbano es el motor para el cambio que debe otorgar a la ciudadanía un papel principal y permitirle poder gestionar y elegir cómo consume o produce la energía.

Este nuevo informe presta especial atención al medio rural, proponiendo también un paquete de medidas que ayuden a incorporar las renovables como elemento de generación de valor e implantar un desarrollo del medio rural más sostenible, adaptado a la climatología y a la disponibilidad de recursos.
Las directrices que propone la Fundación Renovables están organizadas en cuatro grandes líneas de análisis: energía y sociedad; energía y territorio; energía como generadora de valor y transversalidad.

Energía y sociedad

La Fundación Renovables propone abrir un debate social y político para consensuar una nueva forma de relacionarnos con la energía (relaciones sociales, productivas, de empleo, transporte, vivienda, ocio, etc.) que nos permita mantenernos dentro de los límites sostenibles del planeta de acuerdo con un principio de prioridad de usos y estableciendo un calendario de sustitución de las energías no sostenibles por las que sí lo son.

Apuesta por actuar sobre la demanda en una triple dirección: eficiencia, electrificación y renovables, promoviendo la gestión de la demanda de energía con el objetivo de que el consumidor asuma su corresponsabilidad y se convierta en un agente activo del sistema energético.

Ofrece también una serie de propuestas para avanzar hacia el acceso universal a la energía y solucionar el problema de la pobreza energética a través de la creación de tarifas sociales adaptadas en función del nivel de renta; el desarrollo de un plan de rehabilitación de viviendas vulnerables y la consideración de la electricidad como servicio público.

Las nuevas formas de organización energética, como el autoconsumo, son otro gran pilar del cambio. El autoconsumo, además de empoderar al consumidor y facilitar el paso de un modelo centralizado a uno más distribuido, supone una importante diversificación de recursos y de actores empresariales ligados al territorio y a la pequeña empresa. Para esta actividad la Fundación propone la existencia de un objetivo específico del 10% de la energía eléctrica generada a 2030 y del 20% y el 30% para 2040 y 2050 respectivamente.

Energía y territorio

La Fundación Renovables propone orientar los desarrollos urbanos y los procesos de urbanización con criterios de sostenibilidad energética de manera que mejoren la cohesión social y la calidad de vida y del aire. Hay que recobrar la dimensión humana de las ciudades y la idea y escala de barrio, así como poner en el centro a las personas y apostar por la recuperación del espacio público.

En cuanto al sector agrario y ganadero, el informe defiende la electrificación con renovables a través de: autoconsumo y generación distribuida, comunidades energéticas, sociedades de promoción energética mixtas entre agricultores y administración; funcionamiento con energías renovables de todas las instalaciones de riego y ganaderas; sistemas de digestión para el tratamiento de residuos ganaderos en instalaciones extensivas y rehabilitación energética. Todo ello evitando cambios de uso del suelo que conduzcan al abandono de suelos fértiles por instalaciones de producción de electricidad.

El informe defiende una gestión forestal sostenible que emplee la biomasa como fuente local para fines energéticos en el medio rural y reclama una Ley de Silvicultura Sostenible que tenga un carácter finalista y visión estratégica.

Los ayuntamientos deben tener capacidad legal para desempeñar el papel que han asumido en todo este proceso. Para potenciar su labor, la Fundación Renovables reclama modificar la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local, de modo que se aumente su capacidad de actuación.

La energía como generadora de valor

La Fundación Renovables defiende un modelo de movilidad urbana bajo en carbono, con cero emisiones de gases contaminantes, más inclusivo y económico, en el que se priorice la accesibilidad a los bienes y servicios frente a las necesidades de movilidad motorizada. En este modelo, la movilidad activa (peatones y bicicletas) y el transporte público colectivo son elementos esenciales.

Asimismo, apuesta por la implantación de los vehículos eléctricos (VE), mayoritariamente para uso compartido y con capacidad de intercambio activo con la red de suministro.

En cuanto a la edificación y rehabilitación propone un programa de actuaciones que contribuya a la rehabilitación energética y mejora de la habitabilidad del actual parque inmobiliario, muy intensivo en recursos materiales, agua y energía durante la fase constructiva.

El documento “Escenario, políticas y directrices para la transición energética” incide, además, en el hecho de que la transición energética es una oportunidad para crear una industria de la eficiencia y la generación renovable. Abre líneas de actividad tanto para la industria de bienes de equipo como para la prestación de servicios de gran valor económico en sectores como el de la eficiencia energética, la instalación de sistemas de generación centralizada renovable o el autoconsumo.

Es necesario también el aprovechamiento de procesos disruptivos. Estos procesos se derivan de la reducción de los costes de la fotovoltaica y las baterías y de la capacidad de generar valor y permitir la toma de decisiones con el “internet de las cosas”.

La transición energética es una oportunidad para actualizar el modelo industrial con un sistema que optimice el consumo de energía y materias primas según los principios de la economía circular, aumente la eficiencia y reduzca el impacto de los ciclos de materiales, agua y energía.

Transversalidad

Esta ineludible transformación de nuestro modelo productivo va a provocar importantes efectos sobre la economía, el empleo y, en definitiva, sobre toda la sociedad bajo unos principios básicos a preservar: que en sentido amplio, la transición energética sea justa intergeneracional, tecnológica, económica y socialmente y esté encaminada hacia una nueva cultura de la energía.

En concreto, hay que mantener un criterio de justicia intergeneracional, principalmente en lo que respecta a la erradicación de los combustibles fósiles y las energías no sostenibles. Es necesario el cierre de las centrales de carbón y nucleares.

Fiscalidad

Una de las grandes herramientas a favor del cambio debe ser la fiscalidad. El informe apuesta por una reforma fiscal en profundidad, que permita modificar –mediante señales adecuadas de precio– los hábitos de consumo de energía y, por tanto, la cobertura de nuestras necesidades energéticas. La política fiscal que defiende en materia energética debe ser activa y finalista en cuanto al gravamen de prácticas no deseables y fomento de las que sí lo son, según el principio de que “quien contamina paga”.

Las líneas de actuación de esta propuesta de fiscalidad abarcan: combustibles, eficiencia energética, emisiones, actividades productivas y no productivas, tratamiento y gestión de residuos, usos de suelo, edificación, plusvalías y deducciones y cargas impositivas (IRPF, Sociedades, IVA, tasas…).

La gobernanza y la participación ciudadana deben regir este proceso de cambio. Encarar la crisis climática requiere de diálogo social y de cooperación multiagente. Es necesario establecer mecanismos, órganos de gobierno e instrumentos que lo permitan, sin dejar a nadie atrás. La transformación de nuestro modelo de desarrollo para hacer frente al cambio climático es una ingente tarea que nos atañe a toda la ciudadanía.

Santa Lucía S.A. ha alcanzado un acuerdo con Endesa Energía, S.A. para garantizar que toda la energía eléctrica que consuma desde el 1 de abril hasta el 31 de marzo de 2020, sea “Energía Verde” generada a partir de fuentes de energía renovables y de cogeneración de alta eficiencia.

 

La aseguradora da este nuevo paso de la mano de su Departamento de Compras, como parte de su compromiso con el ODS 13, Acción por el clima, con el que quiere realizar una gestión más eficiente y sostenible de los recursos y minimizar la huella de carbono de su actividad. En 2017, la compañía ya presentó su Política Medioambiental, una guía que le permite enmarcar toda su actividad en los principios de responsabilidad y sostenibilidad. En 2018, se adhirió a la Comunidad #PorElClima, una plataforma que reúne a empresas y organizaciones de todos los sectores, ONG y personas particulares para actuar y trabajar para generar nuevas oportunidades y contribuir a la lucha contra el cambio climático.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI), en colaboración con la empresa de opinión pública mundial YouGov, ha publicado la sexta y última edición de la encuesta del BEI sobre el clima, que evalúa la percepción del cambio climático que tienen los ciudadanos en la UE, EE.UU. y China. Esta última ronda de resultados aborda las expectativas de los ciudadanos con respecto a la UE a la hora de luchar contra el cambio climático y sus preferencias en cuanto a políticas de acción por el clima.

La encuesta concluye que los ciudadanos españoles ven a la UE como la entidad pública más relevante en la lucha contra el cambio climático, con un impacto mayor que el de los gobiernos nacionales y locales. El 26% de los españoles se siente respaldado por la UE en sus acciones y comportamientos a favor del clima. Este porcentaje es 10 puntos más alto que el respaldo percibido del gobierno nacional (16%) y 3 puntos más alto que el referente a los gobiernos locales (23%). Este sentimiento en España está en línea con la percepción general en toda Europa, ya que el 27% de los europeos se siente respaldado por la UE en sus esfuerzos para luchar contra el cambio climático.

No obstante, los españoles no están contentos con la eficacia de las medidas adoptadas por las instituciones públicas en la lucha contra el cambio climático. Solo un 21% considera eficaz las acciones de la UE para combatir el cambio climático. Los españoles son todavía más críticos con otras entidades públicas: las actuaciones de los gobiernos nacionales han sido valoradas positivamente solo por el 13% de los participantes. Hay que destacar que estas opiniones difieren significativamente según la edad de los encuestados, y que la generación más joven expresa una valoración más positiva. El 29% de la población con edades comprendidas entre los 18 y 34 años consideran eficaces las medidas aplicadas por la UE, mientras que en el caso de los españoles mayores de 55 años solo están de acuerdo un 16%.

Al preguntarles por las tres principales políticas de acción por el clima que pondrían en marcha si fueran jefes de gobierno, el 48% de los españoles optaría por que la totalidad de la producción de electricidad proviniera de energías renovables antes de 2050, y el 40% detendría la deforestación antes de 2025. Estos porcentajes también figuran entre los más elevados del resto de ciudadanos europeos.
Regionalmente, el 42% de los ciudadanos europeos y el 41% de los chinos estarían a favor de detener la deforestación para el año 2025 como primera prioridad política, mientras que el 30% de los estadounidenses elegiría como prioridad que toda la producción de electricidad procediera de energías renovables antes de 2050.

Emma Navarro, vicepresidenta del BEI responsable de la acción por el clima y el medio ambiente, ha reaccionado así a los resultados de la encuesta: “Estos últimos resultados de la encuesta del BEI sobre el clima ponen de manifiesto las altas expectativas que tienen los ciudadanos con respecto a la Unión Europea para luchar contra el cambio climático. Esto confirma la función de liderazgo que tiene que desempeñar el BEI y su responsabilidad como banco encargado de la acción por el clima en la UE y como la mayor entidad multilateral de financiación de proyectos de acción por clima en todo el mundo. Los resultados de las encuestas anteriores pusieron de relieve la necesidad de que el sector privado incremente sus esfuerzos en materia de acción por el clima y el alto nivel de compromiso de los propios ciudadanos. A la luz de todos estos resultados, seguiremos aumentando nuestras inversiones y movilizando la financiación privada para acelerar la transformación de nuestra sociedad hacia modelos de crecimiento más sostenibles y a ayudar a cumplir el Acuerdo de París“.

Las primeras decisiones de política climática que adoptarían los ciudadanos españoles si se convirtieran en jefes de gobierno:

– Hacer que el 100% de la producción eléctrica procediera de energías renovables antes de 2050 – 48%
– Detener la deforestación antes de 2025 (es decir, invertir en la lucha contra la deforestación mundial) – 40%
– Invertir en investigación y planificación de acciones para eliminar C02 – 35%
– Promover nuevas instalaciones industriales con bajas emisiones de carbono de aquí a 2025 – 27%
– Prohibir las bolsas de plástico para el año 2020 – 25%
– Asegurarse de que los edificios nuevos (casi) no consuman energía para el año 2020 – 23%
– Servicios de transporte público gratuito antes de 2020 – 22%
– Dejar de fabricar automóviles con motores de gasolina o diésel de aquí a 2030 – 19%
– Dejar de usar carbón para generar electricidad antes de 2025 – 17%
– Asegurarse de que los edificios existentes se renueven para que (casi) no consuman energía antes de 2050 – 16%
– No sé – 2%
– El cambio climático no existe – 1%
– Ninguna de las medidas anteriores – 0%

COMEVAL