Tags Posts tagged with "reducción de emisiones"

reducción de emisiones

La refinería india Mangalore Refinery and Petrochemicals ha puesto en marcha recientemente un proyecto de energía solar con una potencia de 6.063 MWp. Esta instalación solar se encuentra distribuida a lo largo de 34 tejados dentro del recinto de la refinería, lo que incluye techos de chapa de acero con inclinación sobre una estructura RCC. Estas plantas solares tienen la capacidad de generar más de 24.000 kWh diarios, lo que equivale a más de 8.800 MWh anuales.

Tata Power fue la empresa encargada de llevar a cabo la compra de materiales y la construcción del proyecto. Por su alta eficiencia y gracias también a la fiabilidad que su calidad inspira, Tata seleccionó un total de 95 inversores de GoodWe para esta instalación. Los inversores de GoodWe de la serie MT (50-70kW), permiten un 30% de sobredimensionamiento en corriente continua y un suministro continuo de corriente alterna para un 15% de sobrecarga, lo que los hace perfectos para ser utilizados en techos comerciales de grandes dimensiones así como en plantas fotovoltaicas sobre suelo, con la ventaja adicional de bajos costes de instalación y con una función de aumento de potencia (power boost) para mayor rendimiento y una más rápida recuperación de la inversión.

Como evidencia de la creciente importancia que tiene en India el ahorro de energía y la reducción de emisiones, está previsto que dos enormes complejos solares con una potencia de 2 GW inicien operaciones este año en los mercados fotovoltaicos comercial e industrial. El hecho de que GoodWe sea una empresa que dé una enorme importancia a la prestación de servicios post-venta y a la búsqueda de soluciones de largo plazo para el beneficio de todas las entidades participantes, le auguran un continuo crecimiento en el mercado indio, que está en expansión. Como prueba de ello, GoodWe ya ha establecido una oficina en Mumbai en la que un equipo de 10 especialistas brinda atención de calidad al mercado indio; es muy probable que esta presencia de GoodWe en India siga expandiéndose.

Las nuevas ciudades inteligentes están cambiando el mapa urbano de todo el mundo. Pero, ¿qué es una ciudad inteligente? En este número, Jonathan Wilkins, director de marketing del proveedor de piezas industriales obsoletas EU Automation, nos explica cómo debe cambiarse la tecnología de las redes eléctricas para crear ciudades inteligentes.

No existe un listado oficial de cosas necesarias para que una ciudad se considere inteligente; cada ciudad tiene necesidades particulares en función de su ubicación y sus habitantes. Cisco explica que una ciudad inteligente es un espacio que utiliza la tecnología digital para conectar, proteger y mejorar las vidas de aquellos que la habitan. Los ámbitos en los que los urbanistas pueden decidir implementar estas tecnologías cambian para adaptarse a su ubicación y su población.

Distribución de la energía

Las ciudades inteligentes necesitan una amplia infraestructura de tecnología sofisticada. Cuanta más tecnología tiene una ciudad, más energía hace falta para alimentar dicha tecnología.

Las ciudades cuentan tradicionalmente con una red eléctrica que distribuye sus suministros públicos (incluyendo el agua, el gas y la electricidad). La quema de combustibles fósiles ha generado habitualmente la energía de la red eléctrica, lo cual ha contribuido a las emisiones de gas invernadero que perjudican al planeta.

¿Por qué necesitamos una nueva red eléctrica?

Si los sistemas eléctricos que vemos en todo el mundo han funcionado bien durante décadas, ¿por qué muchas ciudades están decidiendo implantar infraestructuras más complejas?

Los gobiernos de todo el mundo están realizando cambios para reducir las emisiones de carbono, con el fin de reducir radicalmente la dependencia de los combustibles fósiles antes del 2020. Cambiar el sector del suministro eléctrico es la contribución más importante que se puede hacer para alcanzar dichos objetivos de reducción. La infraestructura actual no es capaz de gestionar la cantidad de datos necesaria para aumentar la inteligencia en los procesos de las ciudades.

Las redes eléctricas inteligentes fomentan la transición de la quema de combustibles fósiles a la obtención de energía a partir de tecnologías renovables.

El cambio de la red eléctrica

La creación de una red eléctrica inteligente es fundamental para respaldar la infraestructura de una ciudad inteligente. Las redes eléctricas inteligentes son redes modernizadas que interactúan con la tecnología y la infraestructura para aumentar la transparencia del uso energético de los consumidores.

Antes de invertir en tecnología inteligente para la red eléctrica, las autoridades locales deben comprender las necesidades de sus ciudadanos. La instalación de sensores inteligentes conectados al Internet de las cosas (IoT) por toda la ciudad permite recopilar y analizar los datos para que las autoridades locales puedan dar respuesta a los cambios o necesidades de su población.

Las redes inteligentes utilizan sensores que recopilan datos acerca del uso y de las necesidades energéticas de los consumidores. En otras palabras, una ciudad inteligente resulta más barata, fiable, sostenible y segura. Permite entablar una comunicación en tiempo real entre la tecnología y los consumidores para crear un servicio más personalizado.

Las personas con un medidor inteligente de energía ya disfrutan de las ventajas de una red eléctrica más inteligente, ya que pueden ver cuánto gastan exactamente en suministros públicos, en lugar de pagar una tarifa estándar.

Pero la red eléctrica inteligente no solo controla los suministros públicos, también controla la energía, distribuye la banda ancha para mejorar la conectividad y controla procesos como el tráfico urbano. Los datos recopilados en tiempo real también pueden contribuir a que las autoridades locales y los ayuntamientos evalúen el uso energético y realicen cambios en pos de una mayor eficiencia.

Ventajas de la red eléctrica inteligente

Cuanto más inteligente es una red, más inteligente es su ciudad y de mayor calidad es la vida de sus habitantes. Al aumentar la inteligencia de la infraestructura, los ciudadanos tienen la posibilidad de controlar tanto sus suministros públicos como las tecnologías y los servicios con los que interactúan a diario.

Las redes eléctricas inteligentes tienen muchas ventajas: permiten ayudarnos a alcanzar los objetivos de reducción de carbono y fomento de energías renovables, mejoran la eficiencia económica y optimizan la distribución de la energía.

Ninguna ciudad se parece a otra, y lo mismo ocurre con las ciudades inteligentes. Las autoridades locales pueden analizar ejemplos como los de Seúl, Singapur y Barcelona para inspirarse en la forma en que la tecnología puede mejorar la calidad de vida. Pero, en última instancia, una ciudad inteligente no es posible sin una red energética más inteligente.

Un informe recientemente publicado por la Agencia Europea de Medioambiente (EEA) muestra que todavía hay una seria falta de inversión en infraestructura de recarga de vehículos eléctricos en toda Europa, y solo uno de cada tres Estados miembros de la UE proporciona incentivos.

Según el informe de la EEA, solo se encontraron incentivos específicos para los puntos de recarga de vehículos eléctricos en 10 de los 28 países de la UE. La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) advierte que las inversiones deben intensificarse, ya que las futuras reducciones de emisiones de CO2 de los automóviles y furgonetas dependen en gran medida del aumento de las ventas de vehículos eléctricos y otros vehículos de combustibles alternativos.

Esto solo ocurrirá con una implementación a nivel de la UE de la infraestructura de recarga y reabastecimiento de combustible. Como señaló el EEE en su informe: se requiere una infraestructura de carga suficiente para dar a las personas la confianza de que los vehículos totalmente eléctricos satisfarán de manera confiable sus necesidades de viaje y ayudarán a reducir la ansiedad relacionada con las posibles limitaciones de alcance. A este respecto, la Directiva sobre Infraestructura de Combustibles Alternativos (DAFI) estableció objetivos claros para los 28 Estados miembros que ya habían regresado en 2014. Hasta ahora, sin embargo, la implementación de DAFI por parte de los gobiernos nacionales ha sido deficiente.

Aunque las ventas de vehículos eléctricos han aumentado en consonancia con el crecimiento general de las ventas de automóviles en los últimos años, su cuota de mercado general sigue siendo baja (1,4% de las ventas totales de automóviles de la UE), creciendo solo un 0,8% entre 2014 y 2017.

Aunque todos los fabricantes están expandiendo sus gamas de vehículos eléctricos, desafortunadamente vemos que la penetración en el mercado de estos vehículos es bastante débil y desigual en toda la UE“, declaró el Secretario General de ACEA, Erik Jonnaert. “Los consumidores que buscan una alternativa al diesel a menudo optan por vehículos de gasolina o híbridos, pero todavía no se está cambiando a gran escala a vehículos eléctricos. Este nuevo informe de la EEA confirma que una red de recarga densa en la UE es una necesidad absoluta si queremos que los consumidores en toda la UE realmente opten por vehículos eléctricos”.

A pesar de que la Comisión Europea ha reconocido que la aceptación del mercado de los vehículos de motores alternativos y el despliegue de infraestructura están intrínsecamente conectados, su reciente propuesta sobre objetivos de CO2 posteriores a 2021 para turismos y furgonetas no vincula la disponibilidad de infraestructura de carga con los objetivos de CO2 propuestos.

Para reflejar la realidad del mercado, ACEA cree que los objetivos climáticos a largo plazo de Europa deberían estar vinculados a la disponibilidad futura de infraestructura y la aceptación del consumidor.

La empresa española Apricot Ingeniería, líder en el planteamiento y desarrollo de proyectos de redes de calor y frío, ha presentado ocho Proyectos Clima que reducirán cerca de 1,3 millones de toneladas de CO2. Esto representa el 15% de los 62 Proyectos Clima aprobados este año por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para impulsar la reducción de emisiones de carbono en nuestro país. Además del 43% del total de reducciones de emisiones de CO2, más de 3 millones, que está previsto que eviten los proyectos seleccionados en la convocatoria de 2017.

Unas iniciativas que se han dado a conocer oficialmente durante la presentación de los Proyectos Clima 2017, en un acto presidido por la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina. Este programa pretende dar apoyo y fomentar actividades bajas en carbono mediante la adquisición de las reducciones verificadas de emisiones generadas.

Con estos proyectos Apricot Ingeniería persigue cambiar el modelo energético de ciudades como Alcalá de Henares, Brunete, San Sebastián de los Reyes, Fuenlabrada, Guadarrama, o la ciudad de Madrid, entre otras, mediante la implantación de redes de calor que transformen el actual modelo de energías fósiles a energías renovables.

Cabe destacar el de la ciudad de Madrid, el Proyecto Clima de mayores reducciones de CO2 presentado en el Ministerio de Medio Ambiente, con cerca de un millón de toneladas de reducción de emisiones, que la convertiría en una referencia en el desarrollo de proyectos sostenibles en toda Europa. La propuesta se basa en una red de calor que podría suministrar energía térmica renovable al 20% de las viviendas de la ciudad. Esto equipararía a la capital de España con otras grandes ciudades como Berlín, Paris, Nueva York o Copenhague, que ya han desarrollado iniciativas similares. “Se trata de uno de los proyectos más transformadores de la ciudad de Madrid que reduciría la contaminación como ninguna otra medida de las existentes en la actualidad”, declara Teo López, Director General de Apricot Ingeniería.

Otro proyecto importante y que ya está en marcha es el de Alcalá de Henares. Bajo el nombre de Alcalá Eco Energías, esta solución reducirá cerca de 100.000 toneladas de CO2 y podría llegar potencialmente a unas 12.000 de viviendas de esta localidad, numerosas empresas y multitud de edificios de otros usos. Lo que supondrá una considerable reducción de la factura energética y de la contaminación de la ciudad. “Cabe destacar la apuesta decidida de la corporación municipal de Alcalá de Henares para transformar el modelo energético de la ciudad y convertirla en icono y referencia del cambio de paradigma energético que nos reclama la ONU y la Unión Europea”, destaca el responsable de Apricot Ingeniería.

Esta empresa ha analizado y presentado, además, proyectos de redes de calor en más de 60 municipios repartidos por Asturias, Castilla y León, Castilla la Mancha, Madrid y Aragón.

Un total de 42 empresas de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, AVEBIOM, han invertido 89,47 millones de euros en 140 instalaciones de biomasa, que han generado 1.022 puestos de trabajo con el objetivo de reducir las emisiones de CO2.

Estas actuaciones se enmarcan en los proyectos Clima del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Rural (Mapama) correspondientes a las cinco convocatorias del periodo 2013-2017. “El objetivo es avanzar en la senda de la transformación del sistema productivo español hacia un modelo bajo en carbono”, ha explicado el presidente de AVEBIOM, Javier Díaz.

Las 140 instalaciones, inscritas en Canal Clima I y II entre 2013 y 2017, han desplazado 2,78 millones de MWh de combustibles fósiles y se han evitado 238.678 toneladas equivalentes de petróleo. El combustible fósil más desplazado ha sido el gas natural.

Convocatoria 2017

En la convocatoria correspondiente a 2017, el Mapama ha seleccionado 62 nuevos proyectos Clima, que ahorrarán la emisión de tres millones de toneladas de CO2. Del total, se han inscrito 70 instalaciones pertenecientes a 16 empresas asociadas a AVEBIOM. La ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, presidirá el cierre de esta convocatoria, que tendrá lugar el próximo lunes, 9 de abril.

“Las instalaciones adheridas a Canal Clima II de AVEBIOM en la convocatoria de 2017 tienen un potencial de reducción de emisiones de CO2 equivalente al 3,1% del objetivo global de reducción de emisiones que tiene asignado España, en el sector de las emisiones difusas”, ha precisado Javier Díaz.

Hasta 15 millones

Los proyectos Clima del FES-CO2, dependientes del Mapama, son iniciativas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) mediante la adquisición de créditos de carbono vinculados a proyectos de esta naturaleza.

La Asociación tiene un derecho de compra firmado con el Fondo de Carbono para una Economía Sostenible FES-CO2 de 1,7 millones de toneladas de CO2 reducidas y verificadas, para proyectos de biomasa y biogás, durante el periodo comprendido entre 2015 y 2022, con un techo de financiación por parte del Ministerio de hasta 15 millones de euros.

Canal Clima

Por su parte, AVEBIOM puso en marcha el programa de impulso de la bioenergía Canal Clima en el año 2013 para presentar de forma agrupada las instalaciones de biomasa y biogás de las empresas asociadas a la convocatoria de proyectos Clima del Ministerio.

Canal Clima permite a los socios adheridos simplificar su acceso a estos proyectos y maximizar las posibilidades de ser seleccionados, al integrar a un número importante de promotores en un mismo programa. AVEBIOM asume las labores de coordinación, seguimiento y verificación, en colaboración con Tecnalia y el Cubo Verde.

 

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha recibido el lunes 2 de abril el informe Análisis y Propuestas para la Descarbonización de manos del presidente de la Comisión de Expertos sobre transición energética, Jorge Sanz.

Desde su nombramiento en julio de 2017, esta Comisión de Expertos ha trabajado analizando posibles alternativas de política energética, considerando su impacto medioambiental y económico, para poder efectuar una “transición energética eficiente, sostenible y baja en carbono”.

El informe recoge alternativas que analicen la combinación de las diferentes fuentes de energía (nuclear, hidráulica, térmica de carbón, ciclos combinados y fuentes renovables) en el marco de una transición energética eficiente, sostenible y baja en carbono. También evalúa el objetivo de penetración de renovables en función de diferentes niveles de interconexión con el continente europeo y la contribución de las políticas de movilidad y eficiencia energética.

En este contexto, se cuantifican diversas propuestas regulatorias por sus efectos sobre las emisiones de gases de efecto invernadero y el coste económico de la energía consumida, sirviendo estos cálculos de base para una discusión objetiva de los efectos de las distintas alternativas de política energética. El informe será presentado para una ponencia en el Congreso de los Diputados, así como al Grupo de Trabajo Interministerial que trabaja en la elaboración de la futura Ley de Transición Energética y Cambio Climático.

La eficiencia energética en el Informe

El Capítulo 5 del Informe analiza el papel del ahorro y la eficiencia energética, considerándolos fundamentales en el proceso de descarbonización de la economía y en la reducción de la dependencia energética con el exterior. La Comisión de expertos considera que las actuaciones en esta materia y, en particular, en los usos no eléctricos, deben enfatizarse en la transición mediante inversiones en equipos e instalaciones más eficientes.

Los expertos destacan el papel decisivo del actual parque de 25 millones de viviendas de España (dos tercios de ellas construidas antes de 1990), que representan el 31% del consumo final de la energía y alrededor del 11% de las emisiones. Para reducir consumo y emisiones, recomiendan la pronta elaboración de una nueva estrategia de rehabilitación energética para 2020-2030, la revisión del Código Técnico de la Edificación, el apoyo al autoconsumo eléctrico (suprimiendo el llamado impuesto al sol) y de renovables térmicas “in situ”, así como la promoción de sistemas centralizados de redes de calor de alto rendimiento.

La Comisión de Expertos está formada por catorce miembros, cuatro designados por el Gobierno, uno por cada grupo parlamentario y tres por los agentes sociales (UGT, CCOO y CEOE). La composición de este grupo de expertos es la siguiente: Luis Atienza, Cristóbal Gallego, Pedro Linares, Josep Sala y Prat, Txetxu Sáenz de Ormijana, Guillermo Ulacia, Jorge Aragón, Javier Arana, José Luis de la Fuente, Miguel Duvison, Ignacio Grangel, Oscar Lapastora, Jorge Sanz y Diego Rodríguez.

Foto cortesía de AEE. Foto courtesy of AEE.

El informe realizado por la Comisión de Expertos contempla un incremento sustancial de la generación renovable en el sistema en los próximos años, se apuesta por una reforma de la fiscalidad, una gobernanza independiente y una reducción de los extracostes de la tarifa eléctrica, todo ello respaldado por un aumento sustancial en la electrificación de la economía. El informe es un paso adelante en el debate sobre cómo hacer la Transición Energética en España y recoge varias de las recomendaciones que el sector eólico ha expuesto en su documento de visión de la Transición Energética.

El informe contempla distintos escenarios e hipótesis de cambio en cada uno de ellos, analizando las consecuencias que se derivan de modificar la presencia de una tecnología u otra, pero no apuesta por un escenario concreto como propuesta de mix energético futuro. El escenario base utilizado es una referencia sobre la que simular la aportación de las tecnologías y medir sus efectos.

Desde AEE queremos resaltar los siguientes aspectos del informe:

1.- Los parámetros asignados a la eólica en el análisis no reflejan la actualidad de la tecnología eólica en lo referente a costes y horas de producción. En las subastas de nueva potencia renovable adjudicadas el año pasado (2017), el CAPEX inicial era de 1,2 M €/MW (un 7,7% menos que en el informe) mientras que las horas equivalentes mínimas eran 3.000 (un 36% más que en el informe). Otras fuentes también difieren de los parámetros para la eólica incluidos en el informe:  

2.- El escenario que más ventajas ofrece en el informe (pág. 162) de cara al cumplimiento de los objetivos a 2030 contempla un incremento de la aportación eólica respecto al escenario base – pasando de una potencia de 31.000 MW a 47.150 MW. Las ventajas descritas de esta mayor apuesta por la eólica son: Una mayor generación renovable que se traduce en un mayor porcentaje en energía final, menores vertidos, más exportaciones de electricidad vía interconexiones, ahorro en el coste total de la electricidad y mayor reducción de las emisiones de CO2.
De este modo, con una mayor aportación de la energía eólica, es posible alcanzar objetivos más ambiciosos de la aportación de renovables en el mix por encima del 27% en energía final.

3.- Hubiera sido deseable que el informe tuviera en consideración la repotenciación del parque eólico español. En 2030, el 50% del parque eólico tendrá más de 25 años. La repotenciación implica que con menos aerogeneradores se logra más producción de energía (en algunos casos hasta duplicar) y la eficiencia es mayor. Todo ello redunda en un mayor cumplimiento de los objetivos europeos que se aprueben para 2030.

AEE considera necesaria una planificación para los próximos años que garantice un mix equilibrado y una integración ordenada y progresiva de las tecnologías renovables según su nivel de competitividad.En el documento de visión de la Transición Energética de AEE, presentado para su consulta a la Comisión de Expertos, la potencia eólica instalada en 2020 alcanzaría los 28.000 MW, mientras que en la década siguiente alcanzaría los 40.000 MW de potencia instalada, escenario posible y realista.

La visión y planificación a largo plazo comienza con las decisiones actuales. Hay tecnología y financiación, pero se necesitan políticas efectivas y concretas. La eólica está preparada y tiene las capacidades necesarias para seguir liderando el incremento de renovables en el sistema.

Las tecnologías biomásicas en España son uno de los principales medios con los que contamos para conjugar los objetivos renovables para 2020 y 2030 con la necesaria gestionabilidad del sistema. Los 90 MW de biomasa que ya estarán en construcción el próximo mes, podrían complementarse con proyectos adicionales, ya que España cuenta con un potencial de, al menos, 8.000 megavatios que podrían aportar electricidad renovable totalmente gestionable si se realizasen subastas específicas.

Planta de biomasa de Acciona en Miajadas. Foto cortesía de APPA.

Las características de la biomasa, que aúna las propiedades de las energías renovables con la capacidad de regulación de una central térmica, son fundamentales para poder incrementar el porcentaje de renovables en nuestro mix eléctrico. A pesar de estas bondades, desde que se adjudicaron 200 MW en la subasta de enero de 2016, no se han vuelto a realizar subastas específicas de esta tecnología.

 

En construcción los primeros proyectos de la subasta

En el lado positivo, hay que contemplar que ya ha comenzado la implantación de los proyectos que fueron adjudicados en 2016. En el próximo mes ya estarán en construcción 90 MW, que supone un 45% del total subastado. La otra cara de la moneda es que estos nuevos proyectos, al igual que los más de 1.038 MW ya instalados, tienen limitada su contribución debido a que están limitados por ley.

Un límite horario que limita el desarrollo

En la actualidad, la retribución regulada a la generación eléctrica con biomasa sólida, biogás y la Fracción Orgánica de Residuos Sólidos Urbanos (FORSU) está limitada a 6.500 horas de funcionamiento al año, cuando se trata de unas tecnologías que pueden funcionar 24 horas al día y 365 días al año pudiendo superar las 8.000 horas anuales, aportando estabilidad, firmeza y gestionabilidad sin comprometer los objetivos de renovables y de reducción de emisiones. Considerando 8.000 horas de uso anual de las instalaciones, estaríamos ante un incremento del 23% respecto a la actual limitación. “Ante un escenario de cierre de centrales térmicas, entendemos que el Ministerio de Energía debería reconsiderar la limitación de horas de generación eléctrica con derecho a percibir retribución a la operación, pues nuestras instalaciones tienen capacidad para aportar gestionabilidad y estabilidad en el sistema, además de poder producir en punta al igual que lo hacen las térmicas”, ha declarado Jordi Aguiló, presidente de APPA Biomasa.

Sin el actual límite regulatorio, la producción eléctrica de las tecnologías biomásicas podría aumentar cerca de un 23% de un año para otro, contribuyendo a mejorar nuestro porcentaje de renovables con instalaciones que ya están construidas y están infrautilizadas. “Debemos exigir coherencia al Ministerio, si queremos un mix renovable y gestionable, la biomasa debe tener un mayor protagonismo. No podemos decir que las renovables no son gestionables porque se ignora deliberadamente a tecnologías renovables que pueden aportar firmeza y generar en punta. En este sentido, la biomasa aporta las mismas ventajas que las centrales tradicionales pero usando un recurso autóctono y renovable”, ha defendido Aguiló.

Un potencial por aprovechar

El grado de autoabastecimiento nacional por fuentes biomásicas es de tan solo 28 días, muy alejado de los 132 días de Suecia, lo que nos sitúa en la posición 23 (de 31) del ránking europeo. Este puesto no se puede entender si se contempla el magnífico potencial de España y se piensa en la multitud de recurso disponible. España cuenta con importantes recursos agrícolas y forestales, ganaderos (principal cabaña porcina de Europa) y de residuos renovables (residuos presentes en todos los municipios y ciudades de España).

Este importante recurso, actualmente desaprovechado, podría complementar a tecnologías menos gestionables como la solar y eólica, garantizando la transición energética en España sin recurrir a tecnologías fósiles que comprometen nuestros objetivos de descarbonización y de renovables. “La biomasa no hay que importarla, contamos con ella en nuestros campos y en nuestros montes, como subproducto de nuestras agroindustrias y está presente en nuestros vertederos. Su aprovechamiento genera empleo y ofrece oportunidades de desarrollo a las regiones. No podemos consentir que el déficit energético sea equivalente al 85% de nuestro déficit comercial total cuando no aprovechamos estos enormes recursos. Apostar por la biomasa es apostar por España”, ha concluido el presidente de APPA Biomasa.

 

La Junta de Gobierno ha autorizado el acuerdo marco de servicios energéticos en instalaciones del Ayuntamiento de Madrid y sus organismos autónomos por valor de 18.966.950 euros (sin IVA). De esta forma, el Ayuntamiento quiere avanzar hacia la ciudad baja en emisiones contaminantes y cumplir el objetivo europeo de ahorrar en 2020 un 20% de la energía que consume en sus instalaciones, así como las medidas 26 y 27 del Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático.

Este acuerdo, que entrará en vigor el próximo 1 de abril con un plazo de cuatro años, se divide en cuatro lotes: consultoría energética (17.120.487,43 euros);  estudio de sistemas de energías renovables (364.800 euros); consultoría para implantación y mantenimiento de sistemas de gestión energética bajo la norma ISO 50001 (1.037.434,38 euros), y medida y verificación de ahorros (444.237, 21 euros).

Dentro de su política de sostenibilidad, el Ayuntamiento de Madrid apuesta por introducir cambios en la gestión de sus edificios e instalaciones que permitan implantar una política de eficiencia energética que controle al menos el 80% del consumo municipal, actualmente concentrado en torno a 400 edificios, y de esta manera conseguir ahorros de energía, una mayor eficiencia en el funcionamiento y gestión de las instalaciones , y la  reducciones de las emisiones de gases efecto invernadero, objetivos incluidos en el Plan A.

El acuerdo marco aprobado hoy permitirá desarrollar las herramientas para conseguir este objetivo dado que contempla la elaboración de auditorías energéticas, el seguimiento energético de las instalaciones mediante su monitorización, elaboración de planes de actuación con medidas de eficiencia energética y la puesta en marcha de medidas de gestión de las instalaciones de forma eficiente. Además incluye la implantación de medidas de inversión en eficiencia energética y la implantación de sistemas de gestión energética bajo la norma ISO 500001 y la medida y verificación de ahorros de acuerdo con el Protocolo Internacional de Medida y Verificación del Ahorro Energético (IPMVP).

Con este acuerdo se persigue conocer la situación energética de la edificación o instalación, identificar las medidas para reducir el consumo de energía y obtener la máxima eficiencia en equipos, sistemas e instalaciones, la gestión energética de las instalaciones y la medición de resultados.

Un nuevo informe de IRENA describe cómo aumentar la proporción de energías renovables al 34% puede impulsar la economía y ayudar a cumplir los objetivos de reducción de emisiones

La UE puede aumentar la cuota de renovables en su mix energético al 34% para 2030, el doble de la cuota en 2016, con un impacto económico positivo neto, de acuerdo con un informe de IRENA, lanzado en Bruselas.

Al presentar los hallazgos durante un evento de lanzamiento, “Perspectivas de Energía Renovable para la Unión Europea”, desarrollado a petición de la Comisión Europea, el Director General de IRENA, Adnan Z. Amin, destacó que es posible lograr mayores porcentajes de energía renovable con la tecnología actual, y que se generarían inversiones adicionales de alrededor de 368 000 M€ hasta 2030, lo que equivale a una contribución media anual del 0,3% del PIB de la UE. El número de personas empleadas en el sector en toda la UE -actualmente 1,2 millones- crecerá significativamente con una estrategia revisada.

Aumentar la proporción de energía renovable ayudaría a reducir las emisiones en un 15% adicional para 2030, una cantidad equivalente a las emisiones totales de Italia. Estas reducciones pondrían a la UE en línea con su objetivo de reducir las emisiones en un 40% en comparación con los niveles de 1990, y la situarían en una ruta positiva hacia la descarbonización a más largo plazo. El aumento supondría un ahorro de entre 44 000 y 113 000 M€ anuales para 2030, al contabilizar los ahorros relacionados con el coste de la energía y evitar los costes medioambientales y sanitarios.

“Desde hace décadas, a través de objetivos ambiciosos a largo plazo y fuertes medidas de política, Europa ha estado a la vanguardia del despliegue mundial de energías renovables”, dijo el Director General de IRENA, Adnan Z. Amin. “Con una nueva estrategia de energías renovables ambiciosa y alcanzable, la UE puede ofrecer certidumbre de mercado a los inversores y promotores, fortalecer la actividad económica, crear empleos, mejorar la salud y poner a la UE en una ruta de descarbonización más sólida en línea con sus objetivos climáticos.”

Acogiendo con satisfacción la puntualidad del informe, Miguel Arias Cañete, Comisario Europeo de Energía y Acción Climática, dijo: “El informe confirma nuestras propias evaluaciones de que los costes de las energías renovables han disminuido significativamente en los últimos años, y que necesitamos considerar estas nuevas realidades en nuestros niveles de ambición para las próximas negociaciones para concretar las políticas de energía renovable de Europa.”

El informe destaca que todos los Estados miembros de la UE tienen un potencial de energía renovable rentable adicional, y señala que las opciones de calefacción y refrigeración renovable representan más de un tercio del potencial renovable adicional de la UE. Además, todas las opciones de transporte renovable serán necesarias para cumplir los objetivos de descarbonización a largo plazo de la UE.

Entre los hallazgos clave adicionales del informe se incluyen:

•Alcanzar un 34% de cuota renovable para 2030 requeriría una inversión promedio estimada en energía renovable de alrededor de 62.000 ME anuales.
•El potencial de energía renovable identificado daría como resultado 327 GW de potencia eólica instalada, 97 GW adicionales en comparación con el negocio habitual, y 270 GW de energía solar, un aumento de 86 GW respecto a un escenario Business as Usual.
•La adopción acelerada de bombas de calor y vehículos eléctricos aumentaría la electricidad al 27% del consumo total de energía final, en comparación con el 24% en el escenario habitual.
•La proporción de energía renovable en el sector energético aumentaría al 50% para 2030, en comparación con el 29% en 2015.
•En los sectores de uso final, la energía renovable representaría el 42% de la energía en los edificios, el 36% en la industria y el 17% en el transporte.
•Se necesitan todas las opciones de transporte renovable, incluidos los vehículos eléctricos, tanto los avanzados como los convencionales, y los biocombustibles para alcanzar los objetivos de descarbonatación a largo plazo de la UE.

El informe es una contribución a las discusiones en curso sobre el paquete ‘Energía limpia para todos los europeos’ de la Comisión Europea, presentado en noviembre de 2016, que propuso un marco para apoyar el despliegue de energías renovables.

“Perspectivas de Energía Renovable para la Unión Europea”, forma parte de la hoja de ruta de energía renovable de IRENA, REmap, que determina el potencial de los países, regiones y el mundo para aumentar las energías renovables para garantizar un futuro energético asequible y sostenible. La hoja de ruta se centra en las opciones de tecnologías energéticas renovables, así como en calefacción, refrigeración y transporte. El estudio REmap para la UE se basa en un análisis profundo de los estudios REmap existentes para 10 Estados miembros de la UE (que representan el 73% del uso de energía de la UE), complementado y agregado con análisis de alto nivel para los otros 18 Estados miembros de la UE.