Una nueva investigación de DNV destaca 10 tecnologías energéticas que deben trabajar juntas para cumplir con los objetivos globales de descarbonización

Una nueva investigación de DNV destaca 10 tecnologías energéticas que deben trabajar juntas para cumplir con los objetivos globales de descarbonización

Un informe de DNV arroja luz sobre cómo se espera que 10 tecnologías clave de transición energética se desarrollen, compitan e interactúen durante los próximos cinco años para que las economías globales cumplan con los objetivos de reducción de emisiones.

El informe Technology Progress Report, un nuevo suplemento del informe anual Energy Transition Outlook de DNV, considera la seguridad, la eficiencia y la competitividad, así como la capacidad técnica de estas tecnologías, para lograr la descarbonización profunda por la que el mundo se esfuerza.

Las tecnologías que tienen el potencial de descarbonizar el sistema energético mundial son bien conocidas. El desafío radica en gestionar cómo y cuándo implementar estas tecnologías, que se encuentran en diferentes etapas de madurez, y en administrar cómo interactúan y dependen unas de otras. Entender esto permitirá a la industria, los gobiernos y aquellos que financian la transición, priorizar efectivamente sus esfuerzos, para lograr las reducciones de emisiones requeridas este año, el próximo y todos los años hasta mediados de siglo.

Las 10 tecnologías recogidas en el Technology Progress Report se identificaron con dos criterios principales: primero, su capacidad para lograr un cambio observable en el sistema energético, en función de la rapidez con que se está implementando y cuánto se espera que disminuyan los costes en los próximos cinco años. El segundo es cómo interactúan las tecnologías entre sí, lo que a veces se denomina acoplamiento sectorial. Cuando varias tecnologías se superponen y cooperan, puede producirse un cambio radical que acelere la adopción de nuevas tecnologías.

El análisis de las tecnologías realizado por DNV reafirma que no existe una «fórmula milagrosa» y que el mundo necesita actuar con urgencia en múltiples frentes para llegar al cero neto a mediados de siglo. Entre estas tecnologías se incluyen el aumento de la electricidad a partir de renovables, nuevas mejoras en eficiencia energética y la captura y almacenamiento de carbono (CAC).

En la producción de energía, la energía solar fotovoltaica crecerá con su desarrollo progresivo, pero se complementará cada vez más con eólica flotante, mientras que la conversión de residuos en combustible y materias primas puede ayudar a descarbonizar los sectores difíciles de abatir.

La utilización de tuberías para gases con bajo contenido de carbono, redes HVDC malladas y nuevas tecnologías de baterías se consideran importantes para avanzar en el transporte, almacenamiento y distribución de energía.

El uso de energía considera la producción de hidrógeno verde y el escalado de la CAC para descarbonizar de manera efectiva la fabricación y la producción de energía. También analiza las nuevas tecnologías de propulsión de buques y el aumento continuo de los vehículos eléctricos y su integración en las redes eléctricas.