Vestas presenta un plan de medidas al Gobierno y a la Junta de Castilla y León para el cese ordenado de la producción en la planta en Villadangos

Tras hacer pública su intención de cesar la producción en su planta de Villadangos del Páramo (León), Vestas ha presentado un plan de medidas a las Administraciones que contempla un conjunto de propuestas para paliar el impacto que tendrá el cese de la producción en la planta sobre el empleo y el tejido industrial de la zona.

El plan de medidas, cuya implementación está sujeta a la firma por parte de los trabajadores del acuerdo del ERE, incluye varias líneas de actuación que giran en torno a tres ejes principales: el mantenimiento del mayor número de empleos posibles mediante la oferta de recolocaciones, colaboración en la búsqueda activa de posibles inversores para la fábrica y propuestas para apoyar a los proveedores y subcontratistas que conforman la red industrial, cuya actividad se pueda ver afectada por el cese de la producción en la planta. El plan complementará, en su caso, sin interferir en la negociación del ERE con el comité de empresa.

“Como muestra de nuestro compromiso con los trabajadores de la planta y con los suministradores, hemos propuesto un plan de medidas al Gobierno y a la Junta, en base a su solicitud, que se están discutiendo en este momento. Esperamos que acojan estas iniciativas para lograr un cese lo más ordenado posible de la actividad”, señala Jean-Marc Lechêne, director global de operaciones de Vestas.

Tras la caída en la demanda de la plataforma de 2 MW en Europa y de la obsolescencia del aerogenerador V90-3.0 MW (que sólo se producía en esta fábrica), la planta de Villadangos del Páramo no tiene suficiente volumen de producción como para que siga siendo competitivo producirlas desde España y poder mantener el mismo nivel de empleo. “El cese no tiene que ver con deslocalizaciones a países como China, ni con las huelgas ni con las políticas actuales del Gobierno de España. Con la turbina de 4 MW, ahora se fabrican la mitad de unidades con respecto a la 2 MW, para producir la misma potencia, por lo que las necesidades de horas totales disminuyen”, explica Lechêne.

Con este plan de medidas propuesto, Vestas reitera su compromiso con España, donde cuenta con más de 2.000 trabajadores. En Daimiel, Vestas está haciendo una inversión de cerca de 30 millones de euros para empezar a producir la pala del modelo V150, que tiene cerca de 80 metros de largo. “Aunque haya habido trabajadores contratados de forma temporal que no han sido renovados debido a la transición hacia la última tecnología que requiere cambios en la fábrica y los moldes, volverán a ser contratados según la necesidad de producción, cuando comience la fabricación del nuevo modelo de pala a partir de enero de 2019”, explica Lechêne.

En Viveiro, donde Vestas fabrica generadores, paneles y bobinas, la compañía tiene nuevos componentes que producir, como las bobinas de 3,8 MW SFIG o la nueva línea de paneles para la turbina offshore V164 (de 9 MW).

En cuanto a las ayudas a la fábrica de León, explica que “Vestas ha invertido más de 230 millones de euros en España desde 1989, lo que a su vez ha generado cientos de millones de euros en exportaciones anuales, 4,2 GW de capacidad eólica instalada y una red de 1.000 subcontratistas en todo el país -generando ingresos de hasta 682 millones de euros en 2017 y promoviendo incluso la internacionalización de algunos de ellos gracias a su colaboración con Vestas. El apoyo recibido por parte del gobierno español y de la Comunidad Autónoma de Castilla y León a través de subsidios por un total 11,5 millones de euros contribuyó de forma muy positiva a que la compañía pudiera por su parte llevar a cabo toda esta inversión en la fábrica de Villadangos. A su vez, Vestas cumplió con todos los plazos y requisitos de inversión y mantenimiento de empleo para poder ser beneficiario de estos subsidios y contribuir así con sus servicios al impulso de la energía eólica en España”.